jueves, 19 de diciembre de 2024

Cápsula de palabras

Uno 

Mi más reciente descubrimiento sobre mi propia escritura me sucedió este día. Hay que mencionar que últimamente he estado escribiendo mucho, tal vez como nunca antes en mi vida. Mis hijos me preguntan alguna cosa y yo les respondo rápidamente en Whatsapp, un texto corto. Bueno, eso es lo que creo. Cuando veo mi propia respuesta escrita me doy cuenta de que es mucho más larga de lo que yo suponía (digamos que pensaba que habían sido unos cinco renglones cuando en realidad son 20). Pronto me doy cuenta de que me pareció que escribí poco porque las ideas son pocas, pero las palabras que mantienen esas ideas son muchas. Así que no escribo ya tomando en cuenta las palabras que uso, antes bien me enfoco en las ideas que quiero desarrollar, de esa manera es que logro escribir mucho rápidamente. Y de ahí se me vino la idea de la escritura en cápsulas y no en palabras. Entiendo que las cápsulas medicinales contienen, en una cápsula, múltiples granulitos que constituyen la medicina en sí. Así que mis escritos son esas ideas que contienen las partículas esas que son las palabras mismas. Yo opto ya por la cápsula antes que las palabras en sí. De ahí que ya se me haga tan fácil desarrollar cualquier idea que se me venga a la cabeza. 

Dos 

Este agregado lo hago un día después de haber escrito lo primero. Y es que se me vino la siguiente idea con la que termino de redondear la primera. 

Si lo que importa es el pensamiento que da forma a la cápsula de la que hablamos, las palabras que lo conformarán pasarán a segundo plano. ¿Qué consecuencias tiene esto? La presencia sonora y rítmica de las palabras me resulta fundamental al momento de la escritura de poemas, así que si las palabras no tienen tanta importancia como la imagen (otra de las formas del pensamiento) que persigo entonces el resultado podría no ser tan eficaz como lo deseo. En tal caso, en la escritura de poemas, sí hago una regulación entre la importancia de la imagen y la palabra elegida. Ese equilibrio resulta fundamental en la escritura de lo que persigo en tanto la escritura de poemas, la verdad es que en la prosa, en mis ensayos, no tanto. 

martes, 17 de diciembre de 2024

Difusión

 Como escritor y poeta tengo ya varios libros publicados. El día de hoy me he dado a la tarea de difundir su publicación para que todos ustedes puedan acercarse a esta mi obra poética. Les dejaré mi dirección enseguida para que accedan al video que publiqué en Instagram. Me gustaría mucho recibir sus comentarios.

Principios de difusión

viernes, 13 de diciembre de 2024

Faltos de comunicación

Mucho nos quejamos de los problemas que la falta de comunicación nos arroja en nuestro diario vivir. Ya sea en la familia, ya en el trabajo, hasta con nosotros mismos cuando no somos capaces de explicarnos algo que no entendemos o se nos hace enredoso (esa será materia de otro escrito). "Falta de comunicación", decimos en voz alta cuando queremos ser comprendidos por aquellos con quienes se nos suscitó el problema. Ahora bien, recientemente me encontré un matiz a dicha expresión, y es que una cosa es la falta de comunicación y otras las que anotaré a continuación.

1. Omisión de comunicación. Aquí consideramos a aquellas personas que, formando parte de un grupo de whatsapp (como ejemplo) no participan contestando los mensajes que otras personas escribieron o haciéndolo muy poco, apenas unos emoticones y ya. O bien, no escriben comentarios en otros formatos de grupos en los que también se encuentran anotados.

2. Incapacidad de comunicación. En este grupo consideramos a aquellas personas que de plano apagan su celular o tienen bloqueadas a familiares que necesitan estar conectadas con ellas. También demuestran no estar al pendiente de los mensajes que los otros les escribieron, no los leen o se tardan en hacerlo. ¿Y qué hay de sus respuestas? No contestan como seres humanos y prefieren echar mano de emoticones y emojis.

La verdad es que un pueblo demuestra su nivel de cultura al recurrir o no a la comunicación con los otros. Lamentablemente los pueblos latinoamericanos (me atreveré a esta afirmación) demostramos mucha incapacidad de comunicación al momento de los actos cotidianos. Eso trae consecuencias negativas hacia nosotros mismos, aunque no lo creamos así. Si nos comunicamos estaremos salvando muchos problemas que vienen a consecuencia de esta carencia.

Esperemos que las nuevas generaciones sepan valorar esto y logren la eliminación de esta falta de comunicación.

jueves, 12 de diciembre de 2024

Resistencia

Hay una chica en facebook de nickname DeaFlourishment (https://www.facebook.com/@DeaFlourishment/?mibextid=ZbWKwL) quien señala que, cuando se le acaban las ideas, sale a caminar por las calles de Guadalajara, sin rumbo predeterminado. Ya que a diario seguimos un rumbo fijo que debemos cumplir puntualmente, caminar a la libre se torna en un acto de resistencia (yo mejor diría que sería un acto de rebeldía, concepto que tiene una connotación más activa). Así pues, hay actos aislados que, saliéndose de la norma, constituyen una rebelión contra el sistema. No sé qué tanto daño puede provocar un acto tan pequeño y aislado con este caminar sin rumbo. Claro que no digo que dejemos de hacerlos, pero esperaría que de ellos surgieran otros actos que en realidad sí le constituyeran un daño al sistema.

Coda. ¿Hacer algo diferente, algo no dictado por el sistema, construye en sí mismo otra posibilidad? Creo que el mayor acto de rebelión será la propuesta constructiva de otro sistema armónico y más libre, producto de una planificación bien pensada. Creo que ya se sabe hacia qué lado apunta mi propuesta. Una organización será la única posibilidad de transformar este decadente sistema en el que vivimos. Tampoco la anarquía constituye una opción muy viable que digamos. Un nuevo orden que nos otorge las libertades humanas que tanto necesitamos, es posible.

Último agregado. En realidad tal vez puedan advertir que he alargado el texto este porque estaba dándole vueltas a lo que realmente quería expresar. No me gusta ser egocéntrico, pero no puedo evitar hablar de mí no con orgullo tonto, sino con la naturalidad del que se acepta tal cual es y le gustaría ser ejemplo para otros. Total que Dany Ayala (al fin me enteré de su nombre) en realidad me hizo concluir que mi trabajo como escritor tiene mucho de esa resistencia de la que ella habla. Así que ahora seguiré escribiendo con más ganas sabiendo que me estoy oponiendo conscientemente al sistema de manera particular.

miércoles, 11 de diciembre de 2024

Objetivos de la fotografía

A continuación señalo cuáles son los objetivos que persigo cuando realizo fotografías.

1. Mostrar que el objeto fotografiado es en realidad un objeto en tercera dimensión. La fotografía es un arte de dos dimensiones que captura la realidad de tres. En ocasiones sólo capturamos el lado de un objeto y tenemos una captura de 2D para la fotografia en 2D, ¿qué caso tuvo realizar la foto? Lo realmente interesante es lograr que en esa 2D pareciera que en realidad estamos mostrando algo en 3D. Para ello he desarrollado una serie de técnicas y puntos de vista de los cuales no hemos de hablar ahora.

2. Que el objeto retratado pertenezca al nuevo universo que le hemos creado con nuestra captura. El "universo" del que hablamos (que es en realidad un espacio dispuesto para la foto) es todo aquello contenido dentro del marco de nuestra foto. Por lo tanto consideramos el espacio que rodea a lo retratado y buscamos lograr un equilibrio en las distancias, es decir, que el objeto no aparezca de enorme tamaño (eliminación del espacio de "respiración" que debe haber entre el objeto y el límite del marco), ni tan reducido como para darle más protagonismo al espacio vacío que hay de él hacia el límite del marco.

3. Expresión y presencia. Debo encontrar el punto de vista en el que el objeto mismo destaque de sí mismo su existencia en su espacio real para yo capturarlo para este otro espacio que es mi propia fotografía. Esta expresión, cuando logro capturarla, para mí es haber logrado la captura de la presencia más significativa del objeto mismo.

Siempre trato de lograr estos tres puntos en las fotografías que realizo. Cuando no logro tales fines y equilibrios, la fotografía es errada. Pero ahora revisemos un poco más estos puntos señalados.

Cómo ven, he hablado de "lo retratado" como si fuera un sólo objeto y en ocasiones así lo es (un árbol, una piedra, una montaña), pero ¿qué pasa cuando en la composición entran dos o más objetos? El día de ayer realicé muchas fotos de personas en la playa haciendo lo suyo. Yo quería capturarlas, pero dando protagonismo tanto a ellas como al cielo y sus nubes blancas. En ese caso no podía hablar de las personas como el objetivo general de mis tomas, ya que el espacio que había entre ellas y el marco de la foto era enorme (como resultado: personas pequeñitas dentro de mi foto), así que el objeto ahora era el paisaje conteniendo a esas personas, así el cielo pasaría a ser el "unico" objeto del que hablamos en los tres puntos anteriores que contenía dentro de sí a las personitas.

Así, pues, hay que hacer una reducción constante de los elementos contenidos para tener bien claro qué es lo que deseamos obtener con aquello que retrataremos.

Reconocimiento marino

Ahora reconozco un sentimiento que fue constante en todas aquellas veces que fuimos al mar. Yo soy una persona de tierra adentro, nací frente al Volcán de Colima, detrás y a lo lejos se despliega el enorme mar.

No importa dónde anduviéramos, frente al hotel, bajo la palapa, dentro de las albercas, por las calles del puerto, siempre me sentí un extranjero y, claro,  me sentía observado por todas las personas que estaban a mi alrededor. 

Pero donde jamás me sentí un extraño, un extranjero, fue dentro del mar.

Tarde pero sin sueño

Me he dado cuenta, tal vez demasiado tarde, tal vez muchos de ustedes ya lo sabían, que hay por lo menos dos tipos de blogs o microblogs según su difusión en grupos. Veamos.

Semejantes a Tumblr. Si bien éste es catalogado como microblog aquí la comunidad puede publicar sus palabras, fotografías, citas, etc. y puede leer en ese mismo espacio, lo que otros han publicado. Una suerte de plaza bilateral de publicación y lectura. Resulta un tanto contradictorio que, al ser una plataforma limitada, haya logrado la dualidad tan difícil para otros. Aquí puedes publicar y leer las letras de tus compañeros escritores de manera inmediata, lo cual hace de esta plataforma un lugar muy propicio para el diálogo.

Tipo Blogger. Acá la situación es más bien enfocada a la publicación y no tanto a la difusión y lectura directas. Habrá quien llegue a conocerte, pero si realmente quieres ser leído, tienes que ir a otras platarformas y dar a conocer tu publicación. Aunque es cierto que sí tienen su área de lectura, ésta no es tan directa como otros servicios y, para mí, pasa desapercibida y es francamente ignorada. A este grupo lo acompañan Wordpress (con su compañero Jetpack), tal vez el más famoso.

Plazas de difusión. Facebook (el más grande y el más ignorado ya por la juventud), resulta también ser el más variopinto por la enorme cantidad de personas e instituciones que realizan publicaciones de muy diferente temática. Otros como Threads, Bluesky, etc. son en realidad pequeños muestrarios con ligas a los destinos que estamos difundiendo. Dejo al final a Twitter (no lo dejaré de llamar así) quien sería el pionero en este tipo de difusiones, pero que, con la más reciente venta, ha mostrado una tendenciosa inclinación hacia la mentira y la difamación y muchos hemos optado por retirarnos de tanta estupidez.

Claro que hay otros más, pero por yo ignorarlos ni siquiera los nombraré porque desconozco su funcionamiento.

Arrinconado

En realidad es tan habitual que no sé por qué lo comencé considerando algo raro. Me refiero a esos finales a los que llegan miles de artistas en todos los rubros. Voy explicándome. Todo comenzó cuando me enteré del origen musical que en otros géneros había tenido Julieta Venegas a quien conocimos con baladas muy lindas y exitosas, pero su origen había sido más roquero, más ruidoso, por así decirlo. Luego recordé que también algo así le había sucedido a la Revolución de Emiliano Zapata, y aquí la lista es inútil continuarla por lo enormemente larga que puede llegar a ser.

Claro que también algo así ha sucedido en las otras artes, pero asomémonos a la literatura, terreno que más me atañe. Comencemos con el enorme e inalcanzable Cervantes quien comenzó haciendo poemas y terminó inaugurando la modernidad en las letras con su Quijote.

Así que también yo seguiré con esta tradición, al parecer. Ya no he escrito poemas desde hace meses y cuando lo he intentado, me resultan barbaridades que más bien me parecen mostruos. Y es que ya la meta artificial para terminar de darle forma al poema es lo que me guía y no las imágenes en sí. Cartón puro.

De modo que me voy arrinconando yo mismo hacia el ensayo formal y a una especie de ensayo lírico con el que tal vez mi participación poética continúe dando frutos de manera original y bastante personal.

lunes, 9 de diciembre de 2024

Sobre la fotografía

Notas sobre la composición

Se ha mencionado (el primero en reconocerlo, yo mismo) que una buena fotografía descansa sobre el "dibujo" de la composición. Claro que hay infinidad de reglas con las que se pretende enseñar y guiar al fotógrafo principiante. Hoy no hablaremos de ellas.

Ahora, nuestra intención será hablar sobre aspectos más "metafísicos", si es que puede decirse así. Los preceptos son simples y me los ha dado la práctica de esta hermosa arte (recientemente acabo de llegar a estas conclusiones). Básicamente son dos:

a) El objeto (o sujetos, claro) a fotografiar y su presencia dentro de la foto. Aquí nos referimos a la presencia física que el sujeto guarda dentro del marco de la foto. Para ello hay que ver la presencia de lo que queremos capturar y el espacio que tiene dentro de nuestro lienzo. Desde aquí ya consideraremos el tamaño final de lo retratado. ¿Muy chico? ¿Muy grande? Hay que. siempre, aspirar a lograr un equilibrio entre estos tamaños. Hay que ver que nuestro objeto tenga un tamaño agradable a la vista final, que haya a la vez un reconocimiento fácil e inmediato en quien verá la foto final.

b) El objeto debe tener una "expresión" dentro de la foto. Esto me resultará más difícil de explicar, pero debe ser como si le hubiésemos capturado el alma, como si brillara por naturaleza propia y no porque le hayamos logrado "agarrar el ángulo".  Esto, como dije, es difícil de explicar, pero apelaré a la propia experiencia de todo fotógrafo, desde el aficionado hasta el profesional. Lo notamos cuando vemos la foto y decimos para nuestros adentros: "esta es la foto" y la destacamos de todas las demás que quedaron en un mero intento fallido. Hay algo que conjuga composición y presencia del objeto en sí, un equilibrio que lo hace destacar de manera sensible para quien está apreciando la fotografía.

Satélite mexicano

Hace poco vi un tik de una persona fifí que decía que le daba risa y que invitaba a todos quienes vieran el video que iban a presentar a que también se murieran de risacon él. ¿De qué trataba el video? Era una de las conferencias mañaneras de nuestra presidenta Claudia, donde una secretaria (supongo que algo relacionado con ciencias o tecnologías) daba la premisa del lanzamiento de un satélite desde una base y manufaturas completamente mexicanas.

El blanquito se quejaba del por qué invertir el dinero en esa pendejada cuando el país requiere de inversiones en otros rubros. Ja ja. (Claro que había un dejo de: ¿cómo chingados van a hacer un satélite y lanzarlo si se trata de personal mexicano? Es decir, incapaces.

Dos comentarios.

Uno. Personas como esa son quienes aprecian muy poco las inversiones sobre arte y ciencia porque no ven cómo eso va a incidir en las mejoras necesarias para la gente. Hemos visto muchas veces que las ciudades que invierten en arte (museos, murales, esculturas --estéticas o útiles) y les dan su mantemimiento necesario a lo largo de los años, son ciudades que tienen mayor pujanza y participación en la conformación de la identidad nacional contemporánea. Así que la queja de estas personas, denotan una incapacidad de comprensión de la necesidad de la inversión en las artes y en las ciencias.

Dos. En el fondo se les nota muy clarito a estas personas de derecha que tienen una envidia incontrolable que no les permite admitir la incapacidad que tuvieron sus gobiernos de lograr esto. Es como si dijeran: "chin, pinches partidos de izquierda, sí lo lograron, ¡cómo me hubiera gustado que lo hiciéramos nosotros en lugar de ellos". ¿Envidia o coraje? Decimos en mi rancho.

sábado, 7 de diciembre de 2024

Justicia literaria

Hace muchos años trabajé en una empresa liderada por personas de la ultraderecha mexicana. Esto es importante porque se entenderá la actitud que tenían con nosotros los trabajadores a quienes frecuentemente nos pedían que fuésemos a trabajar los domingos prometiéndonos que nos pagarían horas extra. Por supuesto que esas famosas horas jamás fueron pagadas, ni siquiera las horas naturales de un día. Es decir, trabajamos completamente gratis el domingo.

El señor gordo tenía una biblioteca afuera del baño y, hay que admitirlo, tenía buen gusto literario el desgraciado. Así que, recordando las palabras de José Martí: "los derechos no se piden, se toman", yo tomé varios de esos libros en un acto de justicia laboral y literaria. Claro que fueron libros muy buenos, tenía que cobrármela de alguna manera.

jueves, 5 de diciembre de 2024

Cortitos

Uno

Hace muchos años (fue un caso de mi región de nacimiento, pero no me sorprendería que se tratara de toda hispanoamérica) había una forma bastante popular y sin dejo alguno de crítica erudita, con la que se calificaban las calidades de los cuadros de los famosos pintores más conocidos. La sentencia era la siguiente: entre más se parezca el cuadro a algo real, mejor será. El lado contrario marcaba a los malos cuadros, aquellos que se alejaban de su apariencia con la realidad. Las estrellas a las que más se recurría para justificar tales aseveraciones, eran los siguientes: el mejor de todos, Da Vinci; por lo tanto, el peor, Picasso.

Bueno, al menos los conocíamos.

Otra de las artes a las que se recurría para hacerse ver muy culto, era sobre la música y también su calificación hacia la excelencia. Esto era muy sencillo: si la música no era bailable (ahora recuerdo que incluso podría no ser "silvable") entonces se trataba de una música excelente. ¡Vaya con nuestras capacidades sentenciosas!
 

Dos

Seguimos con las formas de calificar con las que nos queremos hacer sentir los importantes, los que sabemos y, admitámoslo, con lo que nos sentimos superior a los demás. Sigo, también con las consideraciones sentenciosas que el pueblo un poquito culto hacia sobre ciertas situaciones.

Bueno, ahora hablamos del detectar la calidad de algún artista o un grupo musical, pongamos al caso, y simplemente diremos que es muy malo porque no es original. Original en el sentido de que procede de su origen geográfico. Así, son malos los mariachis alemanes, los grupos de blues japoneses, las cumbias chinas. Solamente lo válido es lo de la región. ¿Mariachis? ¡Mexicanos! ¿Blues o rock? ¡Estadounidenses o ingleses! ¿Cumbias? Ah, caray aquí la consideración comienza a requebrajarse. La cumbia será muy de colombia, pero es que en todo el continente hispanoaméricano hay grandes intérpretes de ese género. Los hay grandes de Argentina, de Ecuador, de México, de... ¡todos! ¿Y cómo hablar del rock que desde hace décadas dejo de ser una exclusividad anglosajona? Lo hacemos en español, es célebre un subgénero que hacen en los países nórdicos. La llamada música clásica es insuperablemente ejecutada por los chinos y los japoneses. Creo que esa consideración ya no tiene ningún sustento.
 

Tres

Ahora, un poquito de filosofía. Quiero hablar sobre el concepto y la realidad (claro que son temonones a los que yo no debería acercarme y menos no siendo filósofo, pero soy escritor, así que tengo un ligero permiso). Hablemos del concepto de las dimensiones de un terreno en el rancho. Los perros que la gente tiene dentro de ese rancho defienden la propiedad con sus ladridos y ataques, si fuese necesario. Más allá, fuera del terreno, los perros se muestran dóciles, ya no están defendiendo el territorio de su dueño.

Por supuesto, el perro no tiene ni idea del concepto de propiedad y, sin embargo, lo aplica de manera magnífica. Nosotros, seres humanos, anteponemos el concepto antes que la realidad. En eso radica nuestra definición, nuestra inteligencia e imaginación.

El monje zen ¿ha logrado superar esta conceptualización y ve de alguna manera la realidad como el perro?

/Todo esto es un puro juego con el que pretendo que mis lectores se hagan sus propias y profuendas preguntas. De verdad me interesa mucho poner en juego esos conceptos y que los profesionales los retomen, nos los expliquen y superen a lo que yo expuse en mis escritos. Nada me haría más feliz que poner a rodar las ideas y que yo fuera olvidado, pero la idea continuara entre las personas./

viernes, 29 de noviembre de 2024

Objetivos de la fotografía

A continuación señalo cuáles son los objetivos que persigo cuando realizo fotografías.

1. Mostrar que el objeto fotografiado es en realidad un objeto en tercera dimensión. La fotografía es un arte de dos dimensiones que captura la realidad de tres. En ocasiones sólo capturamos el lado de un objeto y tenemos una captura de 2D para la fotografia en 2D, ¿qué caso tuvo realizar la foto? Lo realmente interesante es lograr que en esa 2D pareciera que en realidad estamos mostrando algo en 3D. Para ello he desarrollado una serie de técnicas y puntos de vista de los cuales no hemos de hablar ahora.

2. Que el objeto retratado pertenezca al nuevo universo que le hemos creado con nuestra captura. El "universo" del que hablamos (que es en realidad un espacio dispuesto para la foto) es todo aquello contenido dentro del marco de nuestra foto. Por lo tanto consideramos el espacio que rodea a lo retratado y buscamos lograr un equilibrio en las distancias, es decir, que el objeto no aparezca de enorme tamaño (eliminación del espacio de "respiración" que debe haber entre el objeto y el límite del marco), ni tan reducido como para darle más protagonismo al espacio vacío que hay de él hacia el límite del marco.

3. Expresión y presencia. Debo encontrar el punto de vista en el que el objeto mismo destaque de sí mismo su existencia en su espacio real para yo capturarlo para este otro espacio que es mi propia fotografía. Esta expresión, cuando logro capturarla, para mí es haber logrado la captura de la presencia más significativa del objeto mismo.
Siempre trato de lograr estos tres puntos en las fotografías que realizo. Cuando no logro tales fines y equilibrios, la fotografía es errada. Pero ahora revisemos un poco más estos puntos señalados.

Cómo ven, he hablado de "lo retratado" como si fuera un sólo objeto y en ocasiones así lo es (un árbol, una piedra, una montaña), pero ¿qué pasa cuando en la composición entran dos o más objetos? El día de ayer realicé muchas fotos de personas en la playa haciendo lo suyo. Yo quería capturarlas, pero dando protagonismo tanto a ellas como al cielo y sus nubes blancas. En ese caso no podía hablar de las personas como el objetivo general de mis tomas, ya que el espacio que había entre ellas y el marco de la foto era enorme (como resultado: personas pequeñitas dentro de mi foto), así que el objeto ahora era el paisaje conteniendo a esas personas, así el cielo pasaría a ser el "unico" objeto del que hablamos en los tres puntos anteriores que contenía dentro de sí a las personitas.

Así, pues, hay que hacer una reducción constante de los elementos contenidos para tener bien claro qué es lo que deseamos obtener con aquello que retrataremos.

lunes, 25 de noviembre de 2024

Escritor-no

Desde hace ya muchos meses (creo que ya lo plasmé en algún escrito, pero no lo encuentro) ha estado retumbando en mi mente cómo hablar, cómo analizar el problema de aquellos escritores que en realidad no lo son. Muchas veces se me vienen palabras, pensamientos sueltos y los pego en facebook, pero no termino de dar con la idea redonda sobre este problema. ¿Por qué lo considero un "problema"? Es que dichos "escritores" representan para mí en realidad una mancha para la literatura, con muy malos aciertos en lo que logran publicar o en su actitud frente a un público deslumbrado. (Por otro lado, me doy cuenta de que con mi aseveración resultaré como un agresor para no pocas personas en el internet, también me aliento a mí mismo a dejar de ser condescenciente hacia los demás y ahora es momento de poner los puntos donde deben ir).

Primero, quiero señalar que, como no he podido dar forma completa a mi inquietud, he lanzado botellas al mar pidiendo ayuda para esta reflexión, pero nadie me ha atendido. Creo que en esta ocasición ese desamparo ha terminado ya que he encontrado alguna respuesta (como tantas veces) por parte de mi amigo Martín Rolón quien, afortunadamente, no está de acuerdo conmigo muchas de las veces y, son sus reflexiones, termino por redondear muchas de mis ideas. En reciente post Martín me señala lo siguiente:

"¿Y de dónde sale eso de escritores-no? ¿No será que también hay escritores por tipo de lectores? Hay lectores que les gusta los temas o lecturas fáciles, el entretenimiento, los que leen lo que no se entiende, los que les gusta lo escándaloso, lo cursi, etcétera".

Es obvio que Martín ignora a quienes yo llamo los _escritores-no_. Así que voy a hacer las puntualizaciones correspondientes. Esa respuesta que escribió mi amigo fue a una pequeña frase donde indico que los escritores escriben para su público, piensan en su lector; mientras que los escritores-no, no llegan a tener esa consciencia sobre los potenciales lectores. También, en otro momento, señalaba que los escritores-no, no andan en el mundo literario, no forman parte de los gremios o grupos de escritores que, con su amistad, denotan ciertos gustos o características comunes. No están pendientes de lo que sucede en el mundo literario, etc. Señalo todo esto porque conozco a varias personas que tienen estos síntomas, por así decirlo. Los escritores que señala Martín, sí están pendientes de su público aunque sean escritores deficientes o complascientes. De hecho tienen bien claro en escribir de esa manera para ganarse a un público amplio.

Creo que es un buen momento para explicarme por qué los llamo _escritores-no_ y no "no-escritores". Si bien atendemos a la segunda expresión, no escritores seríamos todos (excepto los escritores, claro), el soldado, la cajera, el profesor, la presidenta, etc. Todo aquel que NO escribe. Mientras que el escritor-no, ya es escritor de antemano, escribe, publica (a veces cientos de páginas), pero no son escritores. En los siguientes párrafos trataré de explicarme.

Esta idea se me vino por conocer a tres personas que publicaron sus libros y he estado cercano a su persona. Uno de ellos presentó un libro (tal vez esta fue la primera persona con quien se me vino esta idea) y uno de los presentadores me invito a dicho evento. Asistí. Como muchas veces la presentación fue en un local pequeño (el auditorio del Archivo Histórico de la Universidad de Colima). La cosa es que he estado en muchas presentaciones de libros en diversas ciudades y sé de la cantidad de personas que asisten a dichos eventos. Pues resulta que este señor llenó el auditorio, lo cual, por más chico que sea, siempre representa un éxito para este tipo de presentaciones. Ahora que recuerdo, también el número de presentadores era inusual, fueron unos cinco. Luego comencé a caer en cuenta el porqué de tal éxito: la mayoría de las personas asistentes eran familiares del propio escritor, amigos cercanísimos, etc. Con ello el autor pretendía, de antemano, asegurar su "éxito" en el gremio de los escritores y la pretendida fama que tienen. A eso habría qué agregarle la participación de los presentadores (estos sí que eran escritores, los conozco a muchos de ellos). La presentación del libro incluía la proyección de imágenes que iban _ad hoc_ con lo que se iba leyendo, poemas de superación personal (ahora llamada autoayuda). O sea que, de literatura, no había nada. Fue muy probable que, luego de esa presentación, el autor no volviera a escribir nada o tener algún tipo de retroalimetación sobre dicho libro publicado en ese día.

Sigamos con otro de los casos, pero antes, creo necesario establecer sobre quién sí considero escritor para luego hacer una comparativa. Escritor (no atendemos a su calidad, ni su público, ni su "éxito") sería aquella persona que escribe con consciencia de ser publicado en diversos formatos: periódicos, suplementos, revistas, blogs especializados, libros. Vive al tanto, en cuanto puede, de las noticias sobre el mundo de la literatura. Está rodeado de amigos que también son escritores (no necesariamente cercanos físicamente). Escribe respondiendo a situaciones de su mundo actual. Lee autores que le han antecedido, ya para aprender, ya para gozar con su lectura. Tiene, como ya lo señalé arriba, una consciencia sobre su potencial lector y escribe pensando en él (no en su complascencia, si no en su capacidad imaginativa). La más definitiva sentencia sería la siguiente: SABEN que están escribiendo, saben que su materia de expresión es el lenguaje y no lo utilizan para sus fines, sino que recurren a él para acomodar las potenciales facultades de las palabras a lo que el escritor quiere expresar. El escritor-no, simplemente utiliza el lenguaje para expresar lo que a él mismo le satisface (creo que he dado en otro clavo al lograr puntualizar esta diferencia). Al escritor-no lo único que le interesa es expresar sus cortas ideas y ya.

Ahora pasemos al análisis de otro de los casos. Resulta que conozco a otra persona que publica muchos de sus libros con sus propios recursos y no cumple con ninguno de los puntos señados en el párrafo anterior. Vive en completo aislamiento como autor, desconoce muchísimo de este mundillo de la literatura. Ignora a autores, ya viejos, ya recientes. Creo que, ni siquiera, ha participado en la presentación de sus propios libros. Publica sólo para sí mismo. He sabido que sus libros de poemas los utiliza como libros de texto cuando daba clases en las aulas educativas, o sea, lectura por obligación.

A estos autores no los considero escritores porque carecen de muchos de los puntos que hacen de un escritor un verdadero escritor. Creo que ustedes mismos deben conocer a ciertas personas como las que he descrito aquí, así que me gustaría escuchar su opinión al respecto. Como pueden intuir, la opinión contraria será recibida con madurez, para que no teman expresarse en cualquier sentido.

Como siempre, muchas gracias por su lectura.

viernes, 22 de noviembre de 2024

Engaños tempranos

Tengo que hacer una confesión delante de todos ustedes puesto que he decidido cambiar y ser lo más transparente posible ante esta relación que estoy comenzando.

Resulta que el fin de semana pasado fui a Ciudad Guzmán, mi ciudad natal. Allá me estaba esperando mi compañera Alejandra. Nos vimos cerca del jardín principal con esa sonrisa que siempre hemos mostrado cuando nos vemos. Pues bien, era ya la hora de la comida y fuimos a unos tacos que no estaban lejos de donde nos encontramos.

La taquería era amplia. No sentamos en unos de tantos bancos altos que había disponibles para los comensales, es decir, no nos sentamos a la mesa. Eso me permitió ver a través de un cristal el otro lado de la taquería. Allá (¡ay, qué pena aceptarlo!) había una chica bellísima a la que no podía dejar de ver. Ella notó pronto mi mirada y también me veía a mí. Aún hoy no puedo olvidarla, sus cejas bien deliniadas, su pelo lacio que le caía pesado sobre sus hombros, su sonrisa cómplice y satisfecha por ser vista. Hasta su nariz me parecía perfecta. Dios santo, no podía dejar de verla y no quería que Alejandra se diera cuenta. Pero me cachó cuando miró cómo veía yo en ese espejo su propia imagen reflejada.

Faro y luz

Voy con mi compañera Alejandra caminando en las calles de Zapotlán. De repente reconocemos a una muy amable señora que nos atendió la noche anterior cuando nos fuimos a cenar comida china. La señora la ha reconocido a ella y ambas se sonríen al comprender mutuamente su bondad.

Yo reconozco el gesto y también me sé partícipe, pero desde las sombras, por así decirlo. Como el ingeniero de sonido sin cuya participación los músicos estrella no habrían logrado exponer sus canciones. Y con esa idea me quedo, me siento un super estrella ya que mi compañera se está convirtiendo en una suerte de "la cara del grupo", ese dueto que somos los dos y con el que hemos andado tantos lugares en Colima y en Jalisco (apenas comenzamos) repartiendo nuestra presencia imposible de ocultar, ella con su belleza y elegancia natural, yo con mi estatura y mis palabras.

Somos un equipo y ahora todo el mundo va a comprender que la felicidad en ellos es posible porque la verá muchas veces y en distintos lugares con la presencia que nosotros les representamos.

Somos el faro y la luz.

Límites

El espacio delimitado de cualquier obra (humana o divina) es muy evidente en la pintura. Lo que vemos en lo pintado se encuentra siempre dentro de los cuatro bordes del propio marco. Pareciera una perogrullada, pero hay algo que debería ser entendido por muchos artistas noveles que parecieran no entenderlo.

Cualquier obra (repito, humana o divina)  está delimitada por sus propias posibilidades. Son tan importantes estos límites que comprenderlos y aceptarlos (hasta buscarlos y crearlos) logrará en nuestra obra, como algo aparentemente secundario (que no es tal), la consolidación de algo bien logrado. Al menos la considero importante como el primer paso que deberíamos aceptar.

lunes, 18 de noviembre de 2024

El poeta y el significante

Creo que este texto que estoy proyectando no me va a resultar modesto, como creía al principio. Quiero enlazar el «poder» del verdadero poeta en la resignificación contemporánea del significante y la capacidad imaginativa del lector para detectar a ese poeta a través de la lectura.

viernes, 15 de noviembre de 2024

Aparición y destino

 

¿Quién me ha cubierto los ojos con sus manos? Imagino tu color de piel, dibujo en mi mente el contorno de tu silueta. ¡Cómo me gustaría escuchar tu voz pronunciando mi nombre! Pero tan sólo tengo el calor de tus manos sobre mis ojos.


Fantasma corporal que no sé cómo reconstruir en mi mirada; eco recorrido, voz que encuentro en una boca; ojos que concentran todo lo que miro frente a ellos; presencia que necesito. ¡Quita ya tus manos de mi cara y hazte presente en mi destino!

miércoles, 6 de noviembre de 2024

Ser inteligente

Recientemente tiktok me arrojó videos sobre el síndrome autista nivel 1 (ya no se le llama Asperger). En especial me llamó mucho la atención una chica de España (se llama Andrea Bou, aquí la pueden ver: https://www.tiktok.com/@andreabougz?_t=8rAlpzl67a3&_r=1) que nos cuenta sus propias experiencias para difundir lo que estas personas sienten, padecen y hasta sufren con este trastorno.
Cada persona que lo padece muestra diferentes síntomas. Uno de los que esta chica tiene es una inteligencia desarrollada, así que en uno de sus tik señala que a veces le preguntan por sus características y ella responde de la manera más natural: soy inteligente, y se enfrenta a una especie de rechazo ya que nos han enseñado que no debemos vanagloriarnos de nuestra inteligencia. Ella misma reflexiona que por lo regular la gente se siente agredida cuando señala esa característica, que los otros creen que ella se siente superior por haber mencionado esa capacidad. ¿Por qué tenemos ese sentimiento? ¿Por qué nadie se siente mal cuando describimos que tenemos el pelo cano, la piel morena, se nos cayó un diente, etc.? Si somos inteligentes es otra más de nuestras características y ya. Nadie se cree superior, nadie debe sentirse inferior. El reconocimiento consciente de ello afirma nuestros ánimos y puede ayudar de mejor forma a los demás. Aquí más bien lo que importa es cómo y en qué vamos a usar tal inteligencia.

Esfuérzate por lograr tus metas

En este mundo, donde domina una constante visualización dualista de la realidad, clasificamos las cosas en dos componentes. También lo hemos hecho con eso de "esforzarse para lograr lo que uno quiere". Hay quienes lo hacen y lo logran. El otro lado es, si no te esfuerzas, terminarás en fracaso. No saben que hay una tercera opción, hay quienes no se esfuerzan, simplemente son y llegan al famoso triunfo.
El caso es que no se puede dejar de ser lo que uno es y hay que estar haciendo las cosas que a uno le satisfacen (a veces en contra de lo que la misma sociedad espera de nosotros) de manera natural, cuando llega su tiempo, con los recursos con los que contamos.Y, tarde o temprano, veremos con satisfacción los resultados obtenidos. Claro que a veces, no pocas, hay que reconocer que ese éxito no significa fama, tal vez ni siquiera reconocimiento. Simplemente hay que tener la valentía de aceptar que lo logramos y ahí encontraremos nuestra enorme satisfacción.
Claro que también están aquellos que verán en tus capacidades algo que ellos jamás alcanzarán y se tornarán en un verdadero obstáculo (consciente o no) y querrán impedir tu camino (tu destino). Así que hay que identificarlos y hacerlos a un lado o apartarse de su camino.

martes, 5 de noviembre de 2024

La figura no es el objeto

He escrito por lo menos dos ensayos sobre una forma de lectura a la que le he llamado "lectura de reacción". No abandonándome mis apreciaciones sobre este tipo de lectura (esos pensamientos nebulosos que rondan tu cabeza sin que desaparezcan del todo y de los que no te das cuenta ni tú mismo), el día de ayer me vino otra explicación, esta vez un poco más profunda que las otras que había escrito antes.

Comienzo primero con el escrito de Julio Cortázar que me saltó en los recuerdos sin razón aparente y del que surgió todo este periplo de explicación.

Aplastamiento de las gotas

     Yo no sé, mirá, es terrible cómo llueve. Llueve todo el tiempo, afuera tupido y gris, aquí contra el balcón con goterones cuajados y duros, que hacen plaf y se aplastan como bofetadas uno detrás de otro qué hastío. Ahora aparece una gotita en lo alto del marco de la ventana, se queda temblequeando contra el cielo que la triza en mil brillos apagados, va creciendo y se tambalea, ya va a caer y no se cae, todavía no se cae. Está prendida con todas las uñas, no quiere caerse y se la ve que se agarra con los dientes mientras le crece la barriga, ya es una gotaza que cuelga majestuosa y de pronto zup ahí va, plaf, deshecha, nada, una viscosidad en el mármol.

El subrayado, para motivos de esta explicación, es mío.

Primero, hacer un recordatorio. Con eso de "lectura de reacción", me refiero a las imágenes que nos saltan en la mente tras de la lectura que hacemos de cualquier escrito, una lectura sin interpretaciones lógicas, filosóficas, etc. Leemos "es terrible cómo llueve" y vemos llover, así, sin más.

Ahora bien, gracias a nuestra capacidad de imaginación (que, por cierto, me acabo de enterar de que no es común a todo ser humano, desgraciadamente) podemos visualizar lo que he subrayado en el texto de Cortázar. Está prendida con todas las uñas... e imaginamos (es decir, vemos) a la gotita con las uñas por encima. Si recordamos la figura de esas gotas que quedan por unos instantes pegadas a los cristales, recordaremos que su panza cuelga hacia abajo, naturalmente, pero arriba hay no hay una figura definida, hay como unos dedos que apuntan hacia arriba. La imagen de la uña nos da una sensación de agarre (de hecho, esta palabra viene de "garra", precisamente), así que la imagen poética está completa. VEMOS a las gotitas desesperadas por mantenerse pegadas agarrándose con todas sus uñas, PERO NO VEMOS LAS UÑAS.

Y aquí es donde quería llegar. Gracias a poder de la expresión poética (por parte del autor, cualquier autor) y de nuestro poder de imaginación (ahora como lectores), visualizamos esas imágenes que tienen en cuenta más bien la función de lo que se nombra que del objeto en sí. Es decir, visualizamos el poder de las uñas, el de dientes, el insuflar de su barriga, pero no vemos la uña, los dientes, la barriga.

Irremediablemente tenemos que tocar el otro extremo. Cuando el autor no ha logrado tal maestría, nosotros, los lectores, visualizamos el objeto y no la función. No tardé en encontrar un verso de un poeta de nuestra América que dice: "cascadas de cristales", y tras leerlo vemos una pedacera de vidrios rotos (no sé por qué los imagino de ventanas y no de botellas), pero no visualizamos chorros de agua que conforman la cascada propiamente.

Con todo esto quiero destacar tanto la capacidad de los verdadeos o grandes autores de generar en nosotros las imágenes que desean que logremos en nuestra mente, en nuestros ánimos, tras esas lecturas de reacción que son muy válidas e indispensables para el goce de la lectura.

Por otro lado, quiero destacar la incapacidad de otros autores que denotan, con ello, su afición por la poesía. Nada más que agregar.

Formas de ser y estar

No entiendo la vida, para este caso mi vida, sin escribir. Todo lo que me pasa o recuerdo es susceptible de ser escrito. Viajo, no para conocer el lugar, viajo para escribir sobre él o, más frecuentemente, para escribir allá.

Hoy mismo, ahorita, me desvelo para escribir sobre mi necesidad de hacerlo. Es una justificación estúpida para escribir sobre algo, hay tanto porque escribir y yo vengo en este instante a escribir sin tema alguno. Es incluso mi forma de gastar el tiempo. Escribiendo para nada, para ocupar el ocioso tiempo que me mantiene despierto en este instante.

lunes, 4 de noviembre de 2024

Sueño

Ella estaba frente a mí. Delgada, radiante y rubia. Labios prominentes y mirada vertical. Me ve llegar y se dirige rápido hacia mí. Nos abrazamos, nos besamos una y otra vez. Estoy feliz por haberla encontrado, no importa el tiempo anterior, ahora todo es eterno. La miro tan cercana y definitva en momentos de pausa de nuestros besos. La quiero y ella a mí. No hay nada más que decir.

Por alguna razón se va de mis manos, la continúo acariciando hasta el último momento en que nuestros dedos se separan.

Inmediatamente (aún sabiendo que ella está a mis espaldas) nos comunicamos por teléfono. Yo le pido que me diga una palabra en su idioma para oír cómo la pronuncia. Ella dice: "generalitat" y yo sonrío. Ella lo advierte y dice: "tú", sólo una palabra y comprendo todo. "Tú y tus cosas, tú me haces divertir, tú eres quien yo esperaba". Ahora estoy seguro de tan enorme amor y suspiro, siento en mi pecho esa inundación que sólo ciertas satisfacciones nos dan al menos una vez en la vida y despierto.

Ahora, rota esa frontera, estoy feliz aunque sea por algo inexistente. Soy feliz y recordaré por siempre ese rostro que estuvo en mis manos, en mi amor, en mi mirada durante el eterno momento de un sueño.

viernes, 1 de noviembre de 2024

Páramo en el cine

El día de ayer fui al cine a ver la película de Pedro Páramo (la de Netflix, 2024) y quiero dar mi opinión sobre ésta.

Como no soy un crítico de cine, voy a mencionar las cosas que me gustaron o disgustaron y no hacerles un jucio de acertado o fallido.

Primeramente las cosas que me gustaron fue la escenografía, el vestuario. Por lo tanto, la recreación básica de toda película fue cumplida para mi gusto. Las calles de Comala, la vieja, la del principio de la historia, me recordaron la existencia de esos pueblos jaliscienses que conozco y que perduran en la realidad. Quiero decir que lograron en mí ese recuerdo de algo que existe y que conozco.

El vestuario y, por lo tanto, la recreación de un campesinado olvidado hasta por la mano de Dios, fue bien logrado a mi gusto.

Un ligerísimo ajuste lo haría a ciertas palabras. Cuando llega el sacerdote con el hijito de Pedro Páramo para dejarlo a su encargo, Páramo pregunta que si el sacerdote quiere verlo ¿ahora?, pregunta Pedro. Para mi gusto debió usar la palabra ahorita que es más puntual para precisar un momento. "Ahora" abarca todo el día, "ahorita", por su diminutivo, es preciso para un segundo. Además es una palabra muy mexicana, estudiada incluso por Alfonso Reyes.

Luego, cuando están en la cantina, señalan que están tomando tequila, debieron decir que estaban tomando mezcal, bebida más propia del sur de Jalisco, donde transcurre la historia. Siguiendo en el lenguaje jalisciense, el papá de Susana San Juan debió haber dicho que iba a agarrar a fajazos a su hija y no a cintarazos. Hago estas precisiones porque en varios momentos tuvieron la certeza de usar el lenguaje propio de la novela y atisbos de las expresiones propias del campesinado jalisciense.

Vámonos al otro lado de la balanza.

Hablé de escenografía (no sé si sería más correcto referirme a la arquitectura) como un acierto, pero aun con ello, no lograron una ambientación que nos trasladara anímicamente al interior de la película. Jamás dejé de sentirme dentro del cine, sentado en una butaca. Digo, hay películas en las que sí nos adentramos. Cada quien tendrá sus propios ejemplos, yo hablo de El jardín secreto, la producida por Coppola, quien te atrapa y traslada a su castillo y paisajes irremediablemente, aunque la veas en pantalla chica. Páramo no lo logró ni siquiera por ser proyectada en pantalla grande. Tal vez esto sea el mayor demérito de la película, pero no fue lo único.

La actuación de Manuel García-Rulfo fue pésima. Me iré rápido a las últimas escenas. Cuando lo asesinan no le vemos su dolor por haber recibido tantas cuchilladas en el vientre. De hecho mi hijo mencionó que esperaba ver que tuviera alguna especie de chaleco antibalas ya que que nunca le vio el dolor de la muerte en su rostro. Otra carencia que le notamos es que jamás proyecta la fuerza necesaria que el personaje exige al actor. Cara de palo, nunca le vimos el amor que sentía hacia Susana, ni rabia ni coraje. En un primer momento creímos que al actor lo habían invitado a participar por llevar el apellido Rulfo y, con ello, agregarle valor a la película puesto que aparecería un pariente del autor de la novela. Es decir, creímos que se trataba de un no actor, pero luego, averiguando, nos enteramos de que sí es un actor y ha hecho varias películas. Lástima, no le vimos en ningún momento la experiencia suficiente.

Otra de las limitaciones resultó el maquillaje. Creyeron que un hombre viejo se logra simplemente agregándole canas y ya. Los rostros de varios personajes siguieron prácticamente inalterados, pero, eso sí, con canas. Eso fue todo, ni siquiera una transformación corporal lograron los actores. Debieron haber visto cómo se hace, se prepara y logra un viejo al ver a don Teofilito de los polivoces, por ejemplo.

Hasta aquí mis impresiones. Total, no me gustó la película.

Ah, para la ambientación debieron invitar a Juan Carlos Rulfo como director del filme quien tiene una mayor experiencia en el tema. Nomás les invito a que vean su película documentar Del olvido al no me acuerdo para que vean a lo que me refiero.

Ya me acordé de algo más. La musicalización también demerita mucho. Debieron incluir canciones reales y no esas que alguien escribió. Músicos locales también le habrían caído bien a la película y en esto de nuevo la película de Juan Carlos nos da lecciones.

Creo que, al fin de cuentas, la mano de Netflix es notoria echando a perder, como muchas veces, esas historias a favor de un mercado cada vez menos crítico y fácil de complacer.

miércoles, 30 de octubre de 2024

Libro sin recetas

El año escolar pasado supe de la existencia de Un libro sin recetas para la maestra y el maestro editado por la SEP. Me pareció interesante y sólo pude descargarlo en PDF para tener acceso a él. Pero para mí resulta muy engorroso leer este tipo de libros (no habiendo problema con novelas, poemas, etc. Pero ensayo...), así que no ahondé en su lectura. Sólo alcancé a ver que estaba inspirado en la obra de Paulo Freire, el maestro de izquierda en Brasil. Yo siempre he tenido una simpatía por la izquierda y el socialismo, y creo que están sucediendo cosas en México y en el mundo en que se comienza a ver a la izquierda como una verdadera y sólida opción al capitalimo depredador. La derecha estadounidense nos ha mentido y ahora comienza a aflorar los resultados en China y los que en su momento tuvieron la URSS y otros países de este bloque. Los jóvenes, muchos, están descubriendo las posibilidades reales de un viraje hacia el otro lado.

No voy a seguir en esto por el momento. Pero quiero dejar en claro que quiero propagar en mis alumnos estas nuevas posibilidades para lograr en ellos una cultura de izquierda y una cultura más humanista. Así que yo quería tener una guía que me indicara cómo lograr tales fines, una educación liberadora, como la de Freire. Así que cuando me enteré que en mi escuela tenían el libro indicado arriba, le solicité a mi director que me regalara uno de los libros que tenían disponibles para nosotros los maestros. Se lo pedí el martes, me lo dio el miércoles (hoy mismo) así que inmediatamente me puse a leerlo. Mi sorpresa fue grata luego de leer una especie de justificación de motivos (basados en la educación liberadora, como ya dijimos) para luego adentrarme (desde el primer capítulo: "Soñaron con asaltar al cielo") en una exposición de momentos históricos posrevolucionarios en que se fue marcando la insatisfacción social por el sistema capitalista entonces naciente y que continuaría creciendo en posteriores años.

Soy maestro de historia, así que veo en todo este desarrollo del tema histórico, en unas situaciones de las que jamás nos habían hablado los gobiernos anteriores, un enlace de la historia como ciencia hacia una justificación idelológica que conformará la situación pedagógica que nos importa. Así que veo con agrado que ahora la historia no será vista como una mera colección de acontecimientos, fechas, lugares y personajes aislados del resto de las materias y de la realidad de los niños y sus familias. Ahora la historia se liga con un presente y con un motor de cambio para que nuestros chicos tomen consciencia de su momento y de su ser social para logar una transformación de sus realidades de alguna u otra manera.

Hasta ahí voy a terminar esta especie de reporte y memoria de impresiones. Seguiré leyendo el libro y les iré dando a conocer más sobre el mismo y cómo incidiremos en el salón de clases con todas estas ideas.

Lectores en la educación

¡Qué mal me voy a ver nuevamente hablando mal de mis compañeros los profesores! Pero es que hay que poner el dedo en la herida si es que buscamos que deje de sangrar.
Resulta que hoy, nuestro delegado sindical nos regaló unos cuantos periódicos impresos en papel (lo tradicional, pues) y los dejó en el escritorio de la entrada donde todos nosotros firmamos nuestras asistencias. Quien deseara tomar uno podía hacerlo sin mayor problema. Yo entré hoy, fecha del regalo, a la última hora, es decir que ya muchos maestros había pasado a firmar la dichosa hoja. Cabría suponer que ya yo no encontraría nada del famoso diario puesto que ya muchos de mis compañeros se habrían llevado el suyo propio. Pero, ¡ándate que no fue así! Cuando llegué, todavía quedaban unos siete periódicos sin ser tomados, o sea, que los profesores no se llevaron el suyo a pesar de ser regalados.
Y aquí es donde entra la crítica. ¿Qué no se supone que los maestros debemos ser el ejemplo de lectura en un país de tan bajo índice en esta materia? Es bastante sabido, aun entre los mismos profesores, que somos tan idénticos a nuestros alumnos en sus indiciplinas, que no vemos ventaja alguna tomada luego de que hemos terminado nuestra preparación profesional. Tantos estudios al parecer tirados a la basura.
Y de igual forma repetimos el rechazo hacia la lectura. No queremos leer y ese no constituye un problema en nuestra democracia: hemos optado por evitar la lectura a toda costa, fue nuestra decisión y nadie puede hecharnos en cara esto. Pero, señores míos, ¡somos profesores! La actividad intelectual forma parte de nuestra vida y somos intelectuales a través de la lectura. Estamos al día a través de la lectura. ¿Qué se espera para nuestros alumnos luego de demostrar que no hay peldaño para subir luego de que nosotros somos iguales a ellos?

Libretita

Hoy he estrenado una nueva libreta para escribir, una de dibujo, pero en ella he escrito de manera vertical. Cuando lleno una hoja, sigo escribiendo en su reverso, de nuevo, desde arriba. Con ello pareciera que estoy escribiendo en un largo pergamino. Se me vino a la cabeza la expresión: “libreta sin fin” y no interminable. Aquí veo claramente aquello que ya había señalado yo mismo anteriormente: no existen los sinónimos. Me explico para este caso. La expresión sin fin quiere decir que mi texto continúa sin interrupción, aunque inicie en otra hoja (sé que es lo mismo que sucede al escribir de manera habitual, pero al tener la hoja girada así, en mi cuaderno italiano, se tiene una sensación diferente en esas continuidades), mientras que interminable alude más bien a una libreta de hojas infinitas (o el libro de arena, de Borges). 

Claro que aquí estamos refiriéndonos más que a una definición semántica a una sensación emotiva que más tiene que ver con una reacción humana que con una definición de la Academia. Esta reacción es tan personal que es inevitable que cada persona tenga la suya propia. Es tan importante esta lectura de interpretación personal (a pesar de parecer volátil y difícil de manejar) que para mí es la base de las nuevas interpretaciones que cada generación va dándole a las viejas obras para rejuvenecerlas y ponerlas de nuevo en circulación.

 

lunes, 28 de octubre de 2024

Formatos y aciertos

Ya he señalado el gusto que tengo por escribir con plumas cortas, en nuevas libretas, bajo la sombra de las nubes de lluvia o escuchando a esta última. ¿Limitaciones que me hacen ser un mal escritor dado que... el que es perico, donde quiera es verde?

Pues acá les va otra limitante o aliciente (cuando se dan las condiciones favorables). Me he percatado de que cuando cambio de formato o herramienta, los primeros escritos o fotografías no me salen bien. No acierto en un desarrollo temático sólido. De eso terminé de darme cuenta cuando me compré la cámara más barata que he comprado, prácticamente de juguete (ni siquiera tiene enfoque automático) y tomé unas fotos por las calles de Zapopan, ninguna me salió bien, hasta borrosas me parecieron (¿franca limitación de la cámara en sí?). No lo sé, pero queriendo eliminar tal posibilidad salí hoy a hacer nuevas fotos con ella.

Luego, hace unas semanas, me compré una libreta tamaño profesional de pocas páginas y cocida. Pues el último poema en prosa que escribí... de nuevo me salió mal. Pero tal vez aquí ya esté frente a otro problema: el ya no poder escribir en papel, preferir directamente la captura en digital, tal como lo estoy haciendo ahorita mismo.

Creo que esto está mal visto por algunos expertos y profesionales de la escritura, pero qué le vamos a hacer, ya no puedo volver sobre el papel. Aquí lo importante es seguir escribiendo.

sábado, 26 de octubre de 2024

Leer como una necesidad

Desde muy chico la lectura representó para mí... (¡ay! Muy valiente comencé este artículo con una alusión a la lectura y me doy cuenta de que no tengo una idea muy clara ante esta pasión que siempre he tenido). La lectura ha sido una salvación de caer en las repeticiones que un chico a veces hace de la vida de su padre. Ha sido un salvarse de la soledad. Ha sido un poner en ejercicio esa capacidad de imaginación que nos hace hombres. Ha sido.

Tal vez ya uno estaba predestinado al ejercicio de la lectura cuando se ve que uno tiene cierta fijación por los detalles. Digo esto porque me recuerdo en el kinder poniendo mi puntito de asistencia (una bolita de plástico tipo chincheta) como me lo ha indicado mi maestra ahí donde creo que debe estar mi nombre. Digo "creo" porque todavía no nos han enseñado a leer. En cierta ocasión alguien pregunta por el nombre de mi hermana y les digo que "es este" apuntando a otro nombre en la lista (que estaba en uno de los muros de la escuela a la vista de todos) cuya semejanza con el mío son, obviamente, los apellidos. He visto que la figura de las palabras después de mi nombre se parece a los de ella. Ya entonces poner atención a los detalles configuró mi forma de ser.

Leer leer en todo momento quería yo ya cuando supe hacerlo. Mi padre llevaba los periódicos del día y yo, más que las noticias, buscaba notas donde se escribieran textos informativos muy diferentes a las noticias comunes. Entonces no sabía que se llamaban ensayos y que muy pocos periódicos las tenían. Yo quería aprender de esos ensayos sobre todo las propagandas que había del socialismo en especial.

Mi sed de lectura llegaba al ridículo de leer una y otra vez los ingredientes de la salsa La Tía que había en la mesa del comedor.

Ahora voy a hacer una confesión. De eso se trata este blog, como saben. Confesiones que no llevan enseñanza alguna. Bueno, la cosa es que yo tengo una familia, primos, tíos, con los que no congeniábamos bien del todo. Yo iba con ellos porque mi papá o mamá nos llevaban. Un día descubrí que en esa casa tenían un par de libros que tenían los ensayos que yo quería leer. Ensayos de filosofía y de escritura y, lo confieso, como les dije, que solamente me gustaba visitar a esos primos para escabullirme en algún momento de juegos o platiquitas para irme a leer algunas páginas de esos libros. Lastimosamente cierto.

viernes, 25 de octubre de 2024

Sobre el mar

 Hombre de tierra adentro, criado del lado norte del volcán, nada tengo que ver con el mar y, aunque lo conozco, nada o muy poco me vincula a él.

Sin embargo, siempre habrá en mi mente un mar imaginado y deseado a partir de la música de los tríos de los años 50 que mi padre escuchaba en nuestra casa. Recientemente he vuelto a escuchar mucha de esa música y me doy cuenta de la enorme carga emotiva que tienen en mí esas canciones. Me he marcado como meta hacer una playlist que luego he de compartir con ustedes para sentir entre ambos esa añoranza de un tiempo y un paisaje que nunca viví.

Mis aventuras

Tal vez no lo sepan, pero los fines de semana me dedico a vender chocolates en los restaurantes del lado sur del Volcán de Colima. Obviamente eso me da oportunidad de conocer a un montón de personas. Con agrado me he encontrado un par de situaciones y otra más que me sorprende por la forma en que los hombres muestran aspectos vergonzosos del machismo. Ya les contaré en seguida.

Primero, me gusta ver que en uno de los restaurantes más lujosos (con una vista espectacular del volcán, por cierto) y caros de todos los que visito, frecuentemente veo a personas, a familias de padres trabajadores, obreros pues, que se dan el lujo de disfrutar de una rica comida todos juntos en dicho lugar. Eso demuestra que hay poder adquisitivo para muchos de nosotros y que el mismo restaurante no hace discriminación para tales personas. Tengo que decir su nombre puesto que me parece muy loable otorgar servicio a todos, es el de la Brumas del Volcán.

Segundo. Otra de las cosas que he visto con agrado y, además incrementándose, es que cada vez hay más mamás que amamantan a sus hijos en estos restaurantes. No hay pena por parte de nadie por una acción por demás natural. Siendo que hace unos recientes años se dio esa estupidez por parte de algunos de pedir que ese acto de amamantar por ser algo vergonzoso y poco higiénico (¿de dónde sacarían esto?), debería hacerse en un lugar alejado de la vista del público. Los baños, sugerían algunos. ¿Qué lugar más antihigiénico habrá que éste? Total, que recuerdo que en Guadalajara se hicieron protestas públicas queriendo reivindicar el derecho a la "amamantación" natural y en cualquier espacio público o privado. Parece que lo lograron y ahora lo volvemos a ver tan natural como hace algunas décadas. Bien por nuestras valientes mamás.

Tercero. El vergonzoso. Obviamente hay muchas personas que me dicen que no quieren comprarme nada y unas de las explicaciones que me dan con más frecuencia es: "es que somos diabéticos y no podemos comer azúcar". Claro que tenemos chocolates sin azúcar, pero entiendo que no quieren comprarme nada y me alejo de ahí. Pero la que me parece muy ridícula de escuchar (disculpen mi franqueza) es la siguiente: no, pues vivo solo y no tengo esposa que me lo prepare. ¿En serio señor? ¿Necesita que una mujer le prepare algo tan sencillo como poner el chocolate en una licuadora? Claro que esta frase deja ver lo que durante siglos pareció algo normal: la mujer en la cocina, el hombre ni se arrima (je, tuve que hacer una rima). ¡Qué inútiles nos vemos los hombres ante tales afirmaciones!

Ya, eso quería contarles en esta ocasión. Y los dejo porque tengo que prepararme para irme a chambiar vendiendo los Chocolates Maravilla.

jueves, 24 de octubre de 2024

Otra vez sobre la modestia

Una cosa que no me quiero llevar a la tumba: que nadie se entere ni que caiga en el olvido, es la forma en que eduqué a mis hijos.

Cuando personas vulgares sacaban dichitos simplones como: "el interés tiene pies", yo eduqué a mis hijos citando constantemente palabras, cuentos, anécdotas, frases, etc. de Nietzsche, Confucio, Vygotsky, etcétera larguísimo.

Para un lector como yo, estas citas no formaban parte de un bagaje lujoso y "dominguero", eran parte de mi naturalidad y de mi día a día. No podría sacarlas de mi repertorio porque, precisamente, lo conforman desde que comencé a leer en mi infancia.

Corto texto pero que contiene una verdad que no quiero que llegue a ser olvidada.



martes, 22 de octubre de 2024

La crítica de la derecha

Todos hemos de recordar la fabulosa crítica que le hiciera Guadalupe Loaeza a Claudia Sheinbaum sobre su pelo chino (dizque se moría de envidia porque Xóchitl lo tenía lacio) [Usted puede leer una de tantas notas al respecto en esta página]. Esa calidad y esa altura de crítica la pudimos ver a lo largo de todo el periodo de las campañas presidenciales. Pero, como es obvio, esta forma de criticar no sólo se dio en ese tiempo que señalamos. Recientemente leí una opinión de una persona de derecha (lo leí en Facebook, pero ya no encuentro el texto) quien fue a ver cómo estaba funcionando el famoso Tren Maya. Las críticas fueron de este tipo:

  • No hay señalamientos visibles para llegar a la estación
  • Tuve que tomar un uber de $600
  • Al final de cuentas nos pasamos de la salida de la carretera para acceder a la estación y casi llegamos a nuestro destino desde nuestro auto, sin haber subido al tren
  • Recomendación: mejor que tomar el tren, váyanse en un ADO. Es más económico y seguro
Y por ahí van las críticas. El recorrido que querían hacer era algo así como de Playa del Carmen a Cancún. ¿A qué cristiano inteligente se le ocurre seguir por la carretera cuando ya se dio cuenta de que no encuentra la estación, su primer objetivo?

Total, hay que recordar que este tipo de "críticas" fue una constante. ¿A qué me refiero con "este tipo"? A una crítica que más pareciera de marido y mujer que realmente de analista político. Claro que la crítica populachera se la podemos dejar al pueblo mismo, lo raro es que ese "estilo" también fue recurrente por parte de supuestos intelectuales orgánicos (y payasos como Brozo). ¿Qué es esto de crítica de marido y mujer? Hombre, todos hemos estado en un pleito de estos. Hay una discusión, digamos la falta de dinero, y cuando hay una explicación razonable, una de las partes saca el certero: "pero tú me fuiste infiel hace tres años". Nada tiene qué ver esta afirmación (por lo demás, verdadera) con el tema del dinero, pero quien la esgrime necesita sentirse ganador y saca un tema que fue cierto para creer con ello que ha vencido a su oponente.

Si bien nos fijamos, muchas de las críticas que le hicieron en su tiempo a López Obrador o que le hacen ahora mismo a Claudia Sheinbaum son de este tipo. ¿Dónde están la verdadera crítica política y económica? No es que no exista, por ahí me ha tocado ver a alguna. Pero los ánimos y la inteligencia del populacho (sí: populacho, aunque se sientan fifís) no aprecia a estos críticos tal vez porque no comprenden lo que dicen o porque están lejos de la crítica chismosa que tanto les gusta. Una lástima para la sociedad entera.

lunes, 21 de octubre de 2024

Familia culta

La modestia se vuelve en nuestra contra cuando se refiere al reconocimiento de los actos que conformaron nuestra vida. Mejor dicho: el desconocimiento de los motivos que nos llevaron a tal o cual hecho particular. Cuando alguien muere no hay una recapitulación de su vida en el sepelio para que, quienes no lo conocieron del todo, sepan de la vida que tuvo el finado. Bueno, esto es natural y no será cambiado simplemente porque yo lo escriba y lo revele aquí.

Siendo sincero, y quitándome esa pinche modestia que tanto daño me ha hecho, he de señalar algunas cosas que me gustaría fueran conocidas por aquellos con quienes hemos intercambiado palabras en cualquier lugar donde nos hayamos encontrado.

Recientemente pasé un tik a mis hijos donde se señala cómo los gustos musicales son inoculados en las personas. Nos dimos cuenta de que la generalización: "los nuevos melómanos comienzan sus gustos musicales con música de una generación que no les pertenece", casi siempre, y esto es natural, gustos de padres hacia hijos (o de la generación anterior hacia la nueva, pues). Mi padre nació un año antes que John Lennon, cosa que nos haría suponer que sus gustos musicales corresponderían con el go-go y la psicodelia, pero no. Él se decantó por la música de los tríos y las rancheras, la música que oían sus hermanos mayores. Luego está mi propio caso que me decanté por el rock (clásico, pesado, progresivo), siendo que eso correspondería, como ya lo he dicho, más bien a mis padres. Y luego están mis propios hijos, quienes abrevaron de esa música que era lo que yo escuchaba desde su gestación.

Está mecánica tiene algunas fallas, como podrán advertir, pero lo que aquí importa es que no escuchamos la música que "nos correspondería" a nuestra generación. Tal vez después haya una corrección natural para que cada quién ya escuchase su música respectiva.

Ahora lo que dio origen a todo este escrito. Todo esto no habría sido posible si no fuésemos personas sensibles y, más precisamente, familias que se saben cosmopolitas, pertenecientes y partícipes de su tiempo y de la cultura en la que vivimos. Quiero decir que hay otras personas que no tuvieron esta identificación generacional tanto musical como definitoria de la generación en sí (la generación silenciosa, la X, la Y y la Z), mientras que nosotros sí que la tenemos. Eso nos hace diferentes a los demás.

¿Falta de modestia? Sí sí, ya dije que sí y no me importa.

sábado, 19 de octubre de 2024

Sobre la derecha (2)

Ya hablamos de la derecha en México y hemos advertido que el recurso de la mentira ha sido algo habitual entre ellos. Tenemos ahora el deber de preguntarnos si tal recurso va más allá de los alcances nacionales, ¿qué tal si también es algo común para todo el orbe?

Echemos los ojos al país más capitalista de todos, el más alto símbolo de capital: los Estados Unidos de América. Claro que no vamos a señalar al país todo como un mentiroso. Hay que limitarnos a las clases que ahí mandan y organizan el país.

También hay que limitarnos (recordemos siempre que no somos unos profesionales de la historia actual o de la sociología) a ciertos eventos que fueron neurálgicos para la historia mundial. Hablemos pues de unos cuantos.

Ahora tengo que confesar que para seguir la escritura de este texto he recurrido a la inteligencia artificial para que me haga una lista de eventos donde los EEUU recurrieron a la mentira y el engaño para lograr sus oscuros objetivos. Aquí no importa mi incapacidad de investigación, aquí importa el uso de la mentira como algo que sí pasó en realidad.

Va pues la lista de eventos. Como siempre (y espero que ustedes mismos aporten sus propios ejemplos) la lista es muy corta, pero ejemplifica muy bien lo que estamos tratando.

Como historiador neutral, puedo proporcionarte una lista de cinco eventos históricos en los que se han planteado acusaciones de que los Estados Unidos utilizaron información engañosa o desinformación para influir en la política o relaciones internacionales. Sin embargo, es importante destacar que la interpretación y evaluación de estos eventos pueden variar según las fuentes y perspectivas históricas.
  1. La Guerra de Vietnam y el Incidente del Golfo de Tonkin (1964): Se ha debatido sobre si el gobierno de los EE. UU. exageró o manipuló la información sobre un supuesto ataque norvietnamita a buques estadounidenses para justificar la escalada militar en Vietnam.
  2. La Invasión de Bahía de Cochinos en Cuba (1961): Los EE. UU. apoyaron una invasión fallida de exiliados cubanos, que se ha argumentado que fue precedida por una campaña de desinformación sobre las intenciones y capacidades del gobierno cubano.
  3. La Operación Mockingbird (1950-1960): Fue una operación de la CIA para influir en la opinión pública y los medios de comunicación en Estados Unidos y otros países, utilizando información y propaganda selectiva.
  4. El derrocamiento del gobierno de Jacobo Árbenz en Guatemala (1954): Los EE. UU. apoyaron un golpe militar contra el gobierno democráticamente elegido de Árbenz, utilizando acusaciones de infiltración comunista que han sido cuestionadas por historiadores.
  5. La Guerra del Golfo (1990-1991): Se ha debatido sobre la exactitud de las afirmaciones estadounidenses sobre las intenciones y capacidades militares iraquíes antes y durante la guerra.

Lograr manchar con mentiras lo que otros países hacen ha sido algo que bien podemos considerar exitoso, en esos caso que ya señalamos. Para los fines que vamos a estar persiguiendo en este blog, baste decir que la mentira sobre los resultados de países socialistas es uno de las constantes que más se aplican. El socialismo en Cuba y en Venezuela ha extendido la esclavitud y el hambre (por ejemplo). Tenemos también que libros como  El Archipiélago Gulag de Aleksandr Solzhenitsyn (1973), El libro negro del comunismo de Stéphane Courtois y otros (1999), recientemente se ha descubierto que fueron datos inventados sobre las muertes y asesinatos y sobre los que mucha gente en nuestros días repite como prueba de la maldad del socialismo en el mundo.

Esas mentiras no nos dejan ver las cosas buenas que estos países han logrado con este sistema económico. Cuba ha logrado uno de los más altos estándares en la preparación educativa de sus connacionales, amén de su medicina. Los propios ciudadanos a quienes les tocó vivir en el socialismo soviético sólo tienen buenos recuerdos de todas las asistencias sociales y los avances tecnológicos que lograron alcanzar. Y nadie puede hacerse de la vista gorda frente a los avances que China ha tenido hacia su pueblo directamente.

Sé que al hablar de estos países tal como lo estoy haciendo, pareciera que estoy diciendo que hay una perfección en sus administraciones y que la mentira no tiene cabida en ellos, contrastando con los países capitalistas. No quiero que tampoco se piense en ello. Antes bien quiero que reconozcamos la sarta de mentiras en las que hemos caído y ahora pongamos en duda todo aquello que nos dicen descaradamente. La mentira también puede muy bien vivir en un mundo socialista, pero apreciemos aquellos beneficios que pueden muy bien ser nuestros y disfrutables por la sociedad entera.

Cápsula de palabras

Uno   Mi más reciente descubrimiento sobre mi propia escritura me sucedió este día. Hay que mencionar que últimamente he estado escribiendo ...