miércoles, 30 de octubre de 2024

Libro sin recetas

El año escolar pasado supe de la existencia de Un libro sin recetas para la maestra y el maestro editado por la SEP. Me pareció interesante y sólo pude descargarlo en PDF para tener acceso a él. Pero para mí resulta muy engorroso leer este tipo de libros (no habiendo problema con novelas, poemas, etc. Pero ensayo...), así que no ahondé en su lectura. Sólo alcancé a ver que estaba inspirado en la obra de Paulo Freire, el maestro de izquierda en Brasil. Yo siempre he tenido una simpatía por la izquierda y el socialismo, y creo que están sucediendo cosas en México y en el mundo en que se comienza a ver a la izquierda como una verdadera y sólida opción al capitalimo depredador. La derecha estadounidense nos ha mentido y ahora comienza a aflorar los resultados en China y los que en su momento tuvieron la URSS y otros países de este bloque. Los jóvenes, muchos, están descubriendo las posibilidades reales de un viraje hacia el otro lado.

No voy a seguir en esto por el momento. Pero quiero dejar en claro que quiero propagar en mis alumnos estas nuevas posibilidades para lograr en ellos una cultura de izquierda y una cultura más humanista. Así que yo quería tener una guía que me indicara cómo lograr tales fines, una educación liberadora, como la de Freire. Así que cuando me enteré que en mi escuela tenían el libro indicado arriba, le solicité a mi director que me regalara uno de los libros que tenían disponibles para nosotros los maestros. Se lo pedí el martes, me lo dio el miércoles (hoy mismo) así que inmediatamente me puse a leerlo. Mi sorpresa fue grata luego de leer una especie de justificación de motivos (basados en la educación liberadora, como ya dijimos) para luego adentrarme (desde el primer capítulo: "Soñaron con asaltar al cielo") en una exposición de momentos históricos posrevolucionarios en que se fue marcando la insatisfacción social por el sistema capitalista entonces naciente y que continuaría creciendo en posteriores años.

Soy maestro de historia, así que veo en todo este desarrollo del tema histórico, en unas situaciones de las que jamás nos habían hablado los gobiernos anteriores, un enlace de la historia como ciencia hacia una justificación idelológica que conformará la situación pedagógica que nos importa. Así que veo con agrado que ahora la historia no será vista como una mera colección de acontecimientos, fechas, lugares y personajes aislados del resto de las materias y de la realidad de los niños y sus familias. Ahora la historia se liga con un presente y con un motor de cambio para que nuestros chicos tomen consciencia de su momento y de su ser social para logar una transformación de sus realidades de alguna u otra manera.

Hasta ahí voy a terminar esta especie de reporte y memoria de impresiones. Seguiré leyendo el libro y les iré dando a conocer más sobre el mismo y cómo incidiremos en el salón de clases con todas estas ideas.

Lectores en la educación

¡Qué mal me voy a ver nuevamente hablando mal de mis compañeros los profesores! Pero es que hay que poner el dedo en la herida si es que buscamos que deje de sangrar.
Resulta que hoy, nuestro delegado sindical nos regaló unos cuantos periódicos impresos en papel (lo tradicional, pues) y los dejó en el escritorio de la entrada donde todos nosotros firmamos nuestras asistencias. Quien deseara tomar uno podía hacerlo sin mayor problema. Yo entré hoy, fecha del regalo, a la última hora, es decir que ya muchos maestros había pasado a firmar la dichosa hoja. Cabría suponer que ya yo no encontraría nada del famoso diario puesto que ya muchos de mis compañeros se habrían llevado el suyo propio. Pero, ¡ándate que no fue así! Cuando llegué, todavía quedaban unos siete periódicos sin ser tomados, o sea, que los profesores no se llevaron el suyo a pesar de ser regalados.
Y aquí es donde entra la crítica. ¿Qué no se supone que los maestros debemos ser el ejemplo de lectura en un país de tan bajo índice en esta materia? Es bastante sabido, aun entre los mismos profesores, que somos tan idénticos a nuestros alumnos en sus indiciplinas, que no vemos ventaja alguna tomada luego de que hemos terminado nuestra preparación profesional. Tantos estudios al parecer tirados a la basura.
Y de igual forma repetimos el rechazo hacia la lectura. No queremos leer y ese no constituye un problema en nuestra democracia: hemos optado por evitar la lectura a toda costa, fue nuestra decisión y nadie puede hecharnos en cara esto. Pero, señores míos, ¡somos profesores! La actividad intelectual forma parte de nuestra vida y somos intelectuales a través de la lectura. Estamos al día a través de la lectura. ¿Qué se espera para nuestros alumnos luego de demostrar que no hay peldaño para subir luego de que nosotros somos iguales a ellos?

Libretita

Hoy he estrenado una nueva libreta para escribir, una de dibujo, pero en ella he escrito de manera vertical. Cuando lleno una hoja, sigo escribiendo en su reverso, de nuevo, desde arriba. Con ello pareciera que estoy escribiendo en un largo pergamino. Se me vino a la cabeza la expresión: “libreta sin fin” y no interminable. Aquí veo claramente aquello que ya había señalado yo mismo anteriormente: no existen los sinónimos. Me explico para este caso. La expresión sin fin quiere decir que mi texto continúa sin interrupción, aunque inicie en otra hoja (sé que es lo mismo que sucede al escribir de manera habitual, pero al tener la hoja girada así, en mi cuaderno italiano, se tiene una sensación diferente en esas continuidades), mientras que interminable alude más bien a una libreta de hojas infinitas (o el libro de arena, de Borges). 

Claro que aquí estamos refiriéndonos más que a una definición semántica a una sensación emotiva que más tiene que ver con una reacción humana que con una definición de la Academia. Esta reacción es tan personal que es inevitable que cada persona tenga la suya propia. Es tan importante esta lectura de interpretación personal (a pesar de parecer volátil y difícil de manejar) que para mí es la base de las nuevas interpretaciones que cada generación va dándole a las viejas obras para rejuvenecerlas y ponerlas de nuevo en circulación.

 

lunes, 28 de octubre de 2024

Formatos y aciertos

Ya he señalado el gusto que tengo por escribir con plumas cortas, en nuevas libretas, bajo la sombra de las nubes de lluvia o escuchando a esta última. ¿Limitaciones que me hacen ser un mal escritor dado que... el que es perico, donde quiera es verde?

Pues acá les va otra limitante o aliciente (cuando se dan las condiciones favorables). Me he percatado de que cuando cambio de formato o herramienta, los primeros escritos o fotografías no me salen bien. No acierto en un desarrollo temático sólido. De eso terminé de darme cuenta cuando me compré la cámara más barata que he comprado, prácticamente de juguete (ni siquiera tiene enfoque automático) y tomé unas fotos por las calles de Zapopan, ninguna me salió bien, hasta borrosas me parecieron (¿franca limitación de la cámara en sí?). No lo sé, pero queriendo eliminar tal posibilidad salí hoy a hacer nuevas fotos con ella.

Luego, hace unas semanas, me compré una libreta tamaño profesional de pocas páginas y cocida. Pues el último poema en prosa que escribí... de nuevo me salió mal. Pero tal vez aquí ya esté frente a otro problema: el ya no poder escribir en papel, preferir directamente la captura en digital, tal como lo estoy haciendo ahorita mismo.

Creo que esto está mal visto por algunos expertos y profesionales de la escritura, pero qué le vamos a hacer, ya no puedo volver sobre el papel. Aquí lo importante es seguir escribiendo.

sábado, 26 de octubre de 2024

Leer como una necesidad

Desde muy chico la lectura representó para mí... (¡ay! Muy valiente comencé este artículo con una alusión a la lectura y me doy cuenta de que no tengo una idea muy clara ante esta pasión que siempre he tenido). La lectura ha sido una salvación de caer en las repeticiones que un chico a veces hace de la vida de su padre. Ha sido un salvarse de la soledad. Ha sido un poner en ejercicio esa capacidad de imaginación que nos hace hombres. Ha sido.

Tal vez ya uno estaba predestinado al ejercicio de la lectura cuando se ve que uno tiene cierta fijación por los detalles. Digo esto porque me recuerdo en el kinder poniendo mi puntito de asistencia (una bolita de plástico tipo chincheta) como me lo ha indicado mi maestra ahí donde creo que debe estar mi nombre. Digo "creo" porque todavía no nos han enseñado a leer. En cierta ocasión alguien pregunta por el nombre de mi hermana y les digo que "es este" apuntando a otro nombre en la lista (que estaba en uno de los muros de la escuela a la vista de todos) cuya semejanza con el mío son, obviamente, los apellidos. He visto que la figura de las palabras después de mi nombre se parece a los de ella. Ya entonces poner atención a los detalles configuró mi forma de ser.

Leer leer en todo momento quería yo ya cuando supe hacerlo. Mi padre llevaba los periódicos del día y yo, más que las noticias, buscaba notas donde se escribieran textos informativos muy diferentes a las noticias comunes. Entonces no sabía que se llamaban ensayos y que muy pocos periódicos las tenían. Yo quería aprender de esos ensayos sobre todo las propagandas que había del socialismo en especial.

Mi sed de lectura llegaba al ridículo de leer una y otra vez los ingredientes de la salsa La Tía que había en la mesa del comedor.

Ahora voy a hacer una confesión. De eso se trata este blog, como saben. Confesiones que no llevan enseñanza alguna. Bueno, la cosa es que yo tengo una familia, primos, tíos, con los que no congeniábamos bien del todo. Yo iba con ellos porque mi papá o mamá nos llevaban. Un día descubrí que en esa casa tenían un par de libros que tenían los ensayos que yo quería leer. Ensayos de filosofía y de escritura y, lo confieso, como les dije, que solamente me gustaba visitar a esos primos para escabullirme en algún momento de juegos o platiquitas para irme a leer algunas páginas de esos libros. Lastimosamente cierto.

viernes, 25 de octubre de 2024

Sobre el mar

 Hombre de tierra adentro, criado del lado norte del volcán, nada tengo que ver con el mar y, aunque lo conozco, nada o muy poco me vincula a él.

Sin embargo, siempre habrá en mi mente un mar imaginado y deseado a partir de la música de los tríos de los años 50 que mi padre escuchaba en nuestra casa. Recientemente he vuelto a escuchar mucha de esa música y me doy cuenta de la enorme carga emotiva que tienen en mí esas canciones. Me he marcado como meta hacer una playlist que luego he de compartir con ustedes para sentir entre ambos esa añoranza de un tiempo y un paisaje que nunca viví.

Mis aventuras

Tal vez no lo sepan, pero los fines de semana me dedico a vender chocolates en los restaurantes del lado sur del Volcán de Colima. Obviamente eso me da oportunidad de conocer a un montón de personas. Con agrado me he encontrado un par de situaciones y otra más que me sorprende por la forma en que los hombres muestran aspectos vergonzosos del machismo. Ya les contaré en seguida.

Primero, me gusta ver que en uno de los restaurantes más lujosos (con una vista espectacular del volcán, por cierto) y caros de todos los que visito, frecuentemente veo a personas, a familias de padres trabajadores, obreros pues, que se dan el lujo de disfrutar de una rica comida todos juntos en dicho lugar. Eso demuestra que hay poder adquisitivo para muchos de nosotros y que el mismo restaurante no hace discriminación para tales personas. Tengo que decir su nombre puesto que me parece muy loable otorgar servicio a todos, es el de la Brumas del Volcán.

Segundo. Otra de las cosas que he visto con agrado y, además incrementándose, es que cada vez hay más mamás que amamantan a sus hijos en estos restaurantes. No hay pena por parte de nadie por una acción por demás natural. Siendo que hace unos recientes años se dio esa estupidez por parte de algunos de pedir que ese acto de amamantar por ser algo vergonzoso y poco higiénico (¿de dónde sacarían esto?), debería hacerse en un lugar alejado de la vista del público. Los baños, sugerían algunos. ¿Qué lugar más antihigiénico habrá que éste? Total, que recuerdo que en Guadalajara se hicieron protestas públicas queriendo reivindicar el derecho a la "amamantación" natural y en cualquier espacio público o privado. Parece que lo lograron y ahora lo volvemos a ver tan natural como hace algunas décadas. Bien por nuestras valientes mamás.

Tercero. El vergonzoso. Obviamente hay muchas personas que me dicen que no quieren comprarme nada y unas de las explicaciones que me dan con más frecuencia es: "es que somos diabéticos y no podemos comer azúcar". Claro que tenemos chocolates sin azúcar, pero entiendo que no quieren comprarme nada y me alejo de ahí. Pero la que me parece muy ridícula de escuchar (disculpen mi franqueza) es la siguiente: no, pues vivo solo y no tengo esposa que me lo prepare. ¿En serio señor? ¿Necesita que una mujer le prepare algo tan sencillo como poner el chocolate en una licuadora? Claro que esta frase deja ver lo que durante siglos pareció algo normal: la mujer en la cocina, el hombre ni se arrima (je, tuve que hacer una rima). ¡Qué inútiles nos vemos los hombres ante tales afirmaciones!

Ya, eso quería contarles en esta ocasión. Y los dejo porque tengo que prepararme para irme a chambiar vendiendo los Chocolates Maravilla.

jueves, 24 de octubre de 2024

Otra vez sobre la modestia

Una cosa que no me quiero llevar a la tumba: que nadie se entere ni que caiga en el olvido, es la forma en que eduqué a mis hijos.

Cuando personas vulgares sacaban dichitos simplones como: "el interés tiene pies", yo eduqué a mis hijos citando constantemente palabras, cuentos, anécdotas, frases, etc. de Nietzsche, Confucio, Vygotsky, etcétera larguísimo.

Para un lector como yo, estas citas no formaban parte de un bagaje lujoso y "dominguero", eran parte de mi naturalidad y de mi día a día. No podría sacarlas de mi repertorio porque, precisamente, lo conforman desde que comencé a leer en mi infancia.

Corto texto pero que contiene una verdad que no quiero que llegue a ser olvidada.



martes, 22 de octubre de 2024

La crítica de la derecha

Todos hemos de recordar la fabulosa crítica que le hiciera Guadalupe Loaeza a Claudia Sheinbaum sobre su pelo chino (dizque se moría de envidia porque Xóchitl lo tenía lacio) [Usted puede leer una de tantas notas al respecto en esta página]. Esa calidad y esa altura de crítica la pudimos ver a lo largo de todo el periodo de las campañas presidenciales. Pero, como es obvio, esta forma de criticar no sólo se dio en ese tiempo que señalamos. Recientemente leí una opinión de una persona de derecha (lo leí en Facebook, pero ya no encuentro el texto) quien fue a ver cómo estaba funcionando el famoso Tren Maya. Las críticas fueron de este tipo:

  • No hay señalamientos visibles para llegar a la estación
  • Tuve que tomar un uber de $600
  • Al final de cuentas nos pasamos de la salida de la carretera para acceder a la estación y casi llegamos a nuestro destino desde nuestro auto, sin haber subido al tren
  • Recomendación: mejor que tomar el tren, váyanse en un ADO. Es más económico y seguro
Y por ahí van las críticas. El recorrido que querían hacer era algo así como de Playa del Carmen a Cancún. ¿A qué cristiano inteligente se le ocurre seguir por la carretera cuando ya se dio cuenta de que no encuentra la estación, su primer objetivo?

Total, hay que recordar que este tipo de "críticas" fue una constante. ¿A qué me refiero con "este tipo"? A una crítica que más pareciera de marido y mujer que realmente de analista político. Claro que la crítica populachera se la podemos dejar al pueblo mismo, lo raro es que ese "estilo" también fue recurrente por parte de supuestos intelectuales orgánicos (y payasos como Brozo). ¿Qué es esto de crítica de marido y mujer? Hombre, todos hemos estado en un pleito de estos. Hay una discusión, digamos la falta de dinero, y cuando hay una explicación razonable, una de las partes saca el certero: "pero tú me fuiste infiel hace tres años". Nada tiene qué ver esta afirmación (por lo demás, verdadera) con el tema del dinero, pero quien la esgrime necesita sentirse ganador y saca un tema que fue cierto para creer con ello que ha vencido a su oponente.

Si bien nos fijamos, muchas de las críticas que le hicieron en su tiempo a López Obrador o que le hacen ahora mismo a Claudia Sheinbaum son de este tipo. ¿Dónde están la verdadera crítica política y económica? No es que no exista, por ahí me ha tocado ver a alguna. Pero los ánimos y la inteligencia del populacho (sí: populacho, aunque se sientan fifís) no aprecia a estos críticos tal vez porque no comprenden lo que dicen o porque están lejos de la crítica chismosa que tanto les gusta. Una lástima para la sociedad entera.

lunes, 21 de octubre de 2024

Familia culta

La modestia se vuelve en nuestra contra cuando se refiere al reconocimiento de los actos que conformaron nuestra vida. Mejor dicho: el desconocimiento de los motivos que nos llevaron a tal o cual hecho particular. Cuando alguien muere no hay una recapitulación de su vida en el sepelio para que, quienes no lo conocieron del todo, sepan de la vida que tuvo el finado. Bueno, esto es natural y no será cambiado simplemente porque yo lo escriba y lo revele aquí.

Siendo sincero, y quitándome esa pinche modestia que tanto daño me ha hecho, he de señalar algunas cosas que me gustaría fueran conocidas por aquellos con quienes hemos intercambiado palabras en cualquier lugar donde nos hayamos encontrado.

Recientemente pasé un tik a mis hijos donde se señala cómo los gustos musicales son inoculados en las personas. Nos dimos cuenta de que la generalización: "los nuevos melómanos comienzan sus gustos musicales con música de una generación que no les pertenece", casi siempre, y esto es natural, gustos de padres hacia hijos (o de la generación anterior hacia la nueva, pues). Mi padre nació un año antes que John Lennon, cosa que nos haría suponer que sus gustos musicales corresponderían con el go-go y la psicodelia, pero no. Él se decantó por la música de los tríos y las rancheras, la música que oían sus hermanos mayores. Luego está mi propio caso que me decanté por el rock (clásico, pesado, progresivo), siendo que eso correspondería, como ya lo he dicho, más bien a mis padres. Y luego están mis propios hijos, quienes abrevaron de esa música que era lo que yo escuchaba desde su gestación.

Está mecánica tiene algunas fallas, como podrán advertir, pero lo que aquí importa es que no escuchamos la música que "nos correspondería" a nuestra generación. Tal vez después haya una corrección natural para que cada quién ya escuchase su música respectiva.

Ahora lo que dio origen a todo este escrito. Todo esto no habría sido posible si no fuésemos personas sensibles y, más precisamente, familias que se saben cosmopolitas, pertenecientes y partícipes de su tiempo y de la cultura en la que vivimos. Quiero decir que hay otras personas que no tuvieron esta identificación generacional tanto musical como definitoria de la generación en sí (la generación silenciosa, la X, la Y y la Z), mientras que nosotros sí que la tenemos. Eso nos hace diferentes a los demás.

¿Falta de modestia? Sí sí, ya dije que sí y no me importa.

sábado, 19 de octubre de 2024

Sobre la derecha (2)

Ya hablamos de la derecha en México y hemos advertido que el recurso de la mentira ha sido algo habitual entre ellos. Tenemos ahora el deber de preguntarnos si tal recurso va más allá de los alcances nacionales, ¿qué tal si también es algo común para todo el orbe?

Echemos los ojos al país más capitalista de todos, el más alto símbolo de capital: los Estados Unidos de América. Claro que no vamos a señalar al país todo como un mentiroso. Hay que limitarnos a las clases que ahí mandan y organizan el país.

También hay que limitarnos (recordemos siempre que no somos unos profesionales de la historia actual o de la sociología) a ciertos eventos que fueron neurálgicos para la historia mundial. Hablemos pues de unos cuantos.

Ahora tengo que confesar que para seguir la escritura de este texto he recurrido a la inteligencia artificial para que me haga una lista de eventos donde los EEUU recurrieron a la mentira y el engaño para lograr sus oscuros objetivos. Aquí no importa mi incapacidad de investigación, aquí importa el uso de la mentira como algo que sí pasó en realidad.

Va pues la lista de eventos. Como siempre (y espero que ustedes mismos aporten sus propios ejemplos) la lista es muy corta, pero ejemplifica muy bien lo que estamos tratando.

Como historiador neutral, puedo proporcionarte una lista de cinco eventos históricos en los que se han planteado acusaciones de que los Estados Unidos utilizaron información engañosa o desinformación para influir en la política o relaciones internacionales. Sin embargo, es importante destacar que la interpretación y evaluación de estos eventos pueden variar según las fuentes y perspectivas históricas.
  1. La Guerra de Vietnam y el Incidente del Golfo de Tonkin (1964): Se ha debatido sobre si el gobierno de los EE. UU. exageró o manipuló la información sobre un supuesto ataque norvietnamita a buques estadounidenses para justificar la escalada militar en Vietnam.
  2. La Invasión de Bahía de Cochinos en Cuba (1961): Los EE. UU. apoyaron una invasión fallida de exiliados cubanos, que se ha argumentado que fue precedida por una campaña de desinformación sobre las intenciones y capacidades del gobierno cubano.
  3. La Operación Mockingbird (1950-1960): Fue una operación de la CIA para influir en la opinión pública y los medios de comunicación en Estados Unidos y otros países, utilizando información y propaganda selectiva.
  4. El derrocamiento del gobierno de Jacobo Árbenz en Guatemala (1954): Los EE. UU. apoyaron un golpe militar contra el gobierno democráticamente elegido de Árbenz, utilizando acusaciones de infiltración comunista que han sido cuestionadas por historiadores.
  5. La Guerra del Golfo (1990-1991): Se ha debatido sobre la exactitud de las afirmaciones estadounidenses sobre las intenciones y capacidades militares iraquíes antes y durante la guerra.

Lograr manchar con mentiras lo que otros países hacen ha sido algo que bien podemos considerar exitoso, en esos caso que ya señalamos. Para los fines que vamos a estar persiguiendo en este blog, baste decir que la mentira sobre los resultados de países socialistas es uno de las constantes que más se aplican. El socialismo en Cuba y en Venezuela ha extendido la esclavitud y el hambre (por ejemplo). Tenemos también que libros como  El Archipiélago Gulag de Aleksandr Solzhenitsyn (1973), El libro negro del comunismo de Stéphane Courtois y otros (1999), recientemente se ha descubierto que fueron datos inventados sobre las muertes y asesinatos y sobre los que mucha gente en nuestros días repite como prueba de la maldad del socialismo en el mundo.

Esas mentiras no nos dejan ver las cosas buenas que estos países han logrado con este sistema económico. Cuba ha logrado uno de los más altos estándares en la preparación educativa de sus connacionales, amén de su medicina. Los propios ciudadanos a quienes les tocó vivir en el socialismo soviético sólo tienen buenos recuerdos de todas las asistencias sociales y los avances tecnológicos que lograron alcanzar. Y nadie puede hacerse de la vista gorda frente a los avances que China ha tenido hacia su pueblo directamente.

Sé que al hablar de estos países tal como lo estoy haciendo, pareciera que estoy diciendo que hay una perfección en sus administraciones y que la mentira no tiene cabida en ellos, contrastando con los países capitalistas. No quiero que tampoco se piense en ello. Antes bien quiero que reconozcamos la sarta de mentiras en las que hemos caído y ahora pongamos en duda todo aquello que nos dicen descaradamente. La mentira también puede muy bien vivir en un mundo socialista, pero apreciemos aquellos beneficios que pueden muy bien ser nuestros y disfrutables por la sociedad entera.

viernes, 18 de octubre de 2024

Sobre la derecha (1)

Recientemente pasaron ya las elecciones en mi país. Ganó el Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) con su candidata y ahora presidenta Claudia Sheinbaum. Nunca será suficiente hablar de la participación tan lamentable que tuvieron en esta contienda. Fue tan débil su participación que una crítica de alguien como yo que no es analista político resulta muy fácil de hacer.

Dos cosas resultaron evidentes: a) la falta de un plan político de partido o de coalición (así como un Plan de Nación); b) el recurso sobre la mentira y la difamación como herramienta política. Las mentiras fueron algo tan evidente que no sé cómo fue posible que la gente que los apoyaba lo siguiera haciendo. Hacer una documentación sobre el tema es tan fácil que cualquiera de nosotros puede hacerlo a través de "una nadadita" en los videos de youtube que quedaron para la memoria.

Respecto de la falta de un plan político serio y real, fue también muy evidente las respuestas de su candidata, que muchos analistas siempre la catalogaron así, una mera y simple reaccionaria (en sus dos acepciones: solamente reaccionaba a lo que hacía el partido oficial y siempre se oponía a los desarrollos que MORENA proponía en todos los terrenos). A esto hay que agregar el evidente papel de payaso que siempre mostró en todo momento. Saltimbanqui de aquí para allá de forma permanente, pegatina de chicles en la menor oportunidad. Falta definitiva de un conocimiento político y, por lo tanto, acciones limitadísimas en este terreno.

Lo que siempre me pregunté fue por qué el PRI no impulsó ni un milímetro a una verdadera política como lo es Beatriz Paredes. Creo que con ella realmente sí hubiesen tenido un poquito más de oportunidad de ganar o, cuando menos, disminuir los votos de sus oponentes. También hay que hablar del futuro de este partido quien quedó en manos de Alito Moreno, una figura en verdad muy cercana a la de ese dictador del que siempre hablaron. Ese dictador no estaba en su oposición, sino que estaba dentro de sus propias filas. ¿Qué acaso una de las actividades con las que más se relaciona a la figura del dictador no es la permanencia en el poder? Las derrotas de este esperpento ya fueron notorias y su "triunfo" le hará seguir aplicando las mismas tácticas derrotistas. El fin del partido se ve más cercano que nunca.

Por otro lado, hay que advertir que la presencia de un solo partido (cosa que parece que va a suceder durante muchos años) no es para nada sano en la política nacional. No se ve un partido serio en el horizonte, pero creo que no tendremos mucho tiempo que esta carencia. Ya hablaré al respecto en otra entrega.

jueves, 17 de octubre de 2024

Carta a Amaranta

Hola, Amaranta. En respuesta a tu interesante pregunta, hay varias respuestas que espero aclarar. Primero he de decirte que no he leído el libro, así que mi opinión no versará sobre éste ni sobre la guía que pretendes leer. Creo que en realidad tu preocupación está entre las religiones de los autores y la tuya propia. Una diferencia de creencias, pues. Vayamos por partes.

1. Lo que ellos son. Hace unos años yo sufrí algo similar a lo que te está pasando. Digo sufrí porque así fue. Dos de mis autores más luminosos (en el sentido de que me enseñaban muchas cosas) resultó que no eran católicos. Carlos Fuentes y Carlos Monsiváis. Realmente me agüitó que no lo fueran. Pero ¿eso era un problema realmente? Mi sed de conocimientos se vio muy satisfecha tras las múltiples lecturas que yo hacía de sus escritos. ¿Salí ganando? Claro que sí, después de leerlos conocía más.

2. Sus creencias. La verdad es que jamás vi algo en que ellos mostraran sus creencias y con ello me influenciaran de alguna manera. Tal vez existan formas medio ocultas en su forma de pensar (que creo son inevitables), pero ciertamente estamos rodeadas de esas formas en tu vida cotidiana. A diario te topas con personas que no son de tu religión, que piensan diferente a ti, y hasta que son francamente malas. Todos vivimos esos roses, hasta los más altos jerarcas católicos. ¿No fue eso lo que pasó en la conquista de Tenochtitlan? La religión católica tuvo que hasta adaptarse a la nueva forma de pensar con la que convivían para poder seguir viva y evangelizar estas tierras. La forma de pensar de los otros no hará que la tuya cambie, y hasta puedes salir fortalecida puesto que ahora sabes quién eres.

3. Ahora hablemos de ti, como ya comencé a decirlo al final del anterior párrafo. Esas lecturas, si es que te quisieran hacer cambiar de opinión en algún momento (cosa que no creo, pero veámoslo así), en realidad pondrán a prueba lo que tú eres y lo que tú sabes. De modo que si tienes bien afianzadas tus creencias... Nada moverá tus convicciones, pero, ciertamente, saldrás con mayor aprendizaje tanto de los temas que quieres leer y como de tu propia personalidad.

4. No temas a conocer cosas nuevas de fuentes que no son tu religión. De hecho, la propia iglesia católica tiene esos acercamientos hacia la "otredad", como le dicen algunos escritores y siempre ha salido fortalecida. ¿Sabías que la música con la que entran los novios a las iglesias cuando se van a casar, fue compuesta por un protestante? ¿Le hizo mella a la iglesia católica esta adopción? Para nada, y ya ves que la Institución sigue adelante.

5. También es cierto, si deseas seguir por el terreno de lo religioso y no tanto de la literatura, que quien no está preparado en su religión es más fácil que caiga en otras porque te ofrecen espejitos que te deslumbran. Si sigues con ese miedo, estás obligada a conocer más sobre lo católico y deberás seguir estudiándolo. Si no fuera así, si deseas seguir por terrenos de lo literario, pues no veo problema en que compres ese libro, por todas las razones que te mencioné antes.

Nota Te dije por audio en el Whatsapp que estoy haciendo una comparativa entre Biblias. Me puse a recordar una Biblia que me regaló un maestro que quiso ser sacerdote y que reniega de los sacerdotes porque uno de ellos le hizo la vida imposible, llegó a decirle que era un imbécil que no merecía ser sacerdote. Bueno, no hablemos de su situación personal que lo llevó a alejarse de la iglesia, pero siguió siendo católico. La cosa importante que nos atañe es que dicha biblia (Biblia del peregrino), es muy didáctica y no tiene comparación en ese sentido con ninguna otra. Quiero leer completos los primeros cinco libros (el *Pentateuco*) para conocer mejor esos orígenes. Las otras biblias presentan directamente los textos bíblicos sin ningún texto previo. Ahí, en esa biblia del peregrino, hay una introducción muy interesante en la que se nos habla del origen del nombre, de su supuesto autor (o redactor, pues: Moisés) y cómo es que está dividido dicha parte.

Habla de las divisiones formales (los versículos y capítulos), pero dice que hay otras divisiones más profundas que nos hablan de la naturaleza de cada intención. Total, que lo que quiero decirte es que en esa introducción (además de otros análisis que trae el libro en sí) se pone en práctica una didáctica de la biblia muy interesante y aclaradora y, al final de cuentas, logra que te acerques a la Biblia de una forma más "consciente" de tu parte como lectora. Bueno, y ahora viene la crítica.

Primeramente, los cristianos o protestantes señalan que debes tú acercarte a la biblia, a su lectura, pidiendo a Dios que abra tu entendimiento y que te sumerjas en sus letras (algo así como aprender a nadar aventándote al agua, sin ninguna enseñanza de nadie). Cosa diferente que hacen los católicos en esta Biblia que te digo, te van enseñando sus partes y las finalidades y objetivos de cada libro que la componen. Ahora bien, aquí sí hay una intención educativa (evangélica) por parte de sus editores. Cosa que tú temes al acercarte a la lectura de la guía de Narnia, que quieran aleccionarte en su religión y tambalear tus creencias. ¿Qué no es esto lo que quieren los editores de la Biblia del peregrino? No me refiero a que tambaleen las creencias de los cristianos, si no a que tienen una intención abiertamente sobre la lectura de la biblia. Todo editor, todo escritor quiere ser leído, que se logre una alineación hacia sus creencias es algo que más bien depende del lector. Un lector maduro, una persona firme en sus creencias no temerá en acercarse a otros libros ya que está seguro de sus propios ideales.

Bueno, espero que aquí te haya puesto a pensar. Mi objetivo bien intencionado y claro para mí es que debemos siempre ser críticos con lo que nos toca de alguna u otra manera. Recibamos lo que los otros nos dan (sea poco, sea mucho; sea intencionado o no) de manera que pase por nuestro sentido crítico y, de esta manera, no seamos meros consumidores de ideas o cosas como quien deja pasar por su garganta una comida que ni disfruta.

Propaganda

Fui educado, desde tiempos de mi infancia, en una cercanía y simpatía hacia el socialismo por voz y defensa de mi padre. Esto en un inicio, ya luego encontraría aportes y simpatías hacia este sistema económico sería algo común entre ciertos maestros de todas las instituciones educativas. Contagio y aprendizaje naturales a tal grado que llegué a ser militante del Partido Comunista Mexicano (ahora ya desaparecido). Me hice militante por la necesidad que tenía yo de estudiar y estar leyendo. Esto es porque yo sabía de sus famosas reuniones de propaganda que los reunían allá por la colonia del Chino del Toro. Reuniones muy nutridas y llenas de discusiones filosóficas que a mí me encantaban muchísimo.

Hay que reconocer que estamos en una creciente inclinación entre nuestras juventudes hacia el socialismo como una posibilidad real. Esto está creciendo según lo percibo entre las redes sociales y los canales de distribución de videos e imágenes. Y no hablemos de las posibilidades del fin del capitalismo que cada vez más y más personas especializadas están señalando como algo más que necesario. Las injusticias sociales y la contaminación planetaria son, en definitiva, quienes están impulsando estas posibilidades.

El mismo Tiktok (hecho en China, no nos olvidemos de ese pequeño detalle) me arroja videos sobre las ventajas de este sistema económico que ellos conocen por dentro. Claro que no me refiero a que los mismos chinos estén haciendo estos videos, sino que conceden de alguna manera la facilidad de publicación de estos materiales apuntando a la propaganda de esas ideas.

Ahora hay que hablar de la presencia de grupos y hasta partidos de izquierda que andan rolando en las redes sociales. Esto lo señalo a partir de que mi hijo me enviara la publicidad de una conferencia que uno de sus maestros de economía iba a dictar en Manzanillo, en la que se iba a hablar del socialismo como alternativa real. Esta conferencia era auspiciada por el Partido del Trabajo. Claro que no podíamos ir hasta el puerto de Colima, así que esperamos a que hubiese la posibilidad de que la trasladaran a la capital del estado para poder asistir. De modo que entré a Facebook para buscar la página de ese partido. Cual sería mi sorpresa al ver que sí tienen página, pero ninguna publicación. Ahorita regresamos a este punto.

Como dije, la difusión del socialismo se está tornando en una realidad y más hoy en México que hemos tenido una probadita de izquierda (que no de socialismo, hay que tener muy en claro esto) y hemos visto sus ventajas. Entonces he visto la proliferación de grupos de izquierda de muchos tipos y me he suscrito a muchos de ellos en el Facebook. Y aquí es donde volvemos al punto final del párrafo anterior. De ninguno de esos grupos en los que me he suscrito me ha llegado publicación alguna. ¿Es que consideran esta forma de difusión moderna y digital, más como una herramienta de la derecha que de la humanidad misma? No sé, tengo la impresión de que así es, no optar por las formas que el capitalismo ha puesto en marcha porque desean, de alguna incomprensible manera, usar las suyas propias, que por demás no existen.

Más lamentable sería reconocer que en realidad no tienen nada qué difundir o que no tienen escritores para hacerlo. Eso sí que sería muy lamentable que fuera realidad. Deben reconocer que la propaganda es muy necesaria, vital diría yo, para la difusión de estas ideas tan necesarias hoy en día. Esperemos que esto deje de ser así para que haya un conocimiento de esta opción para que la gente conozca lo que realmente es y no las mentiras que la derecha continúa difundiendo a diestra y siniestra.

De la escuela

Ahora he de contarles que soy maestro de secundaria, doy la clase de Historia. Trabajé durante muchos años en la escuela secundaria nocturna de Villa de Álvarez, la cual fue cerrada antes de iniciar el ciclo escolar actual (inició en 2024) con lo cual todos los maestros y personal fuimos reasignados a otras instituciones educativas. Yo regresé a la escuela Alberto Isaac, donde ya había trabajado antes. En esta escuela me sucedió un evento muy negativo del cual yo fui culpable y del cual me he arrepentido todos estos años. No voy a contar lo que me sucedió, lo que sí he de decir que miro en los ojos de algunos compañeros que se enteraron de tal acontecimiento, un juicio hacia mi persona, una sentencia sobre algo que, muy probablemente, ellos potenciaron más allá de lo que en realidad sucedió. No dudo que piensen que soy un violador real. Sí, a ese grado ha llegado el juicio con el que me arrinconaron socialmente.

Lo que más me duele (por decirlo así) es que muchos de ellos sí que llevan una vida sexual fuera de toda regla moral, fuera de toda regla moral, pero que no es sancionada legalmente por algún reglamento. Muy cierto es que he querido desquitarme de tales juicios escribiendo algún cuento donde muestre sus inclinaciones sexuales y sus infidelidades, pero no atino a iniciarlo. Entre mi desidia y mi falta de formación en terrenos de la prosa narrativa... No termino por iniciar nada. Pero ahí sigue esa sensación, esa necesidad de venganza que en realidad no me ha de llevar a nada positivo. Mejor así dejamos las cosas.

miércoles, 16 de octubre de 2024

Ya no voy

En estos días se está llevando a cabo la fiesta religiosa más grande de mi pueblo, las fiestas josefinas en honor del Señor San José. Hace ya muchísimos años que no voy o que no llevo a mi familia. La última vez mis padres todavía vivían y disfrutaron de la fiesta y de la presencia de sus nietos. Bien recuerdo que, antes de que pasaran los carros alegóricos, estábamos platicando con un integrante del Mariachi Vargas de Tecalitlán, un joven que estaba a cargo del arpa del mariachi. Él era de Zapotiltic y nos contó que sus abuelos y bisabuelo habían pertenecido también a mariachis locales (uno de ellos también había participado en el Vargas en su tiempo). Mi padre, especialista a su manera de tales músicas, tuvo una charla muy nutrida con ese joven quien nos dio lecciones a todos sobre su especialidad en las cuerdas.

Recuerdo con cierto agrado que, mientras platicábamos, vi pasar a lo lejos al rostro del mariachi. Un señor cuyo nombre nunca me aprendí, pero que era el representante general de esa formación internacional de músicos. Se me hizo tan curioso verlo de short y con unos panecillos y yogurt en las manos, gritarle al joven del que hablamos y decirle que si iba a querer. Claro que todos somos humanos, pero a veces encasillamos o hasta endiosamos a algunos que queremos verlos siempre en sus uniformes y la imagen me resultó chocante a la vez que cómica.

Pero hablábamos de las fiestas. Ya no he podido o querido ir porque no me agrada que haya tantísima gente vulgarizando esos aspectos religiosos con sus bebidas, pedas y suciedades callejeras. No soy religioso, pero sé valorar estos aspectos culturales que nos vuelven tan peculiares para el mundo. Por cierto, desde hace ya algunos años también había caído en cuenta de lo particular de esas fiestas en mi pueblo. Si se fijan, las ferias de Zapopan y Colima (y muchas otras que no conozco del todo) tienen el desarrollo de sus festividades allá, lejos del centro de la ciudad, con lo cual la feria en sí no es sentida en el resto de la localidad. Claro que sus habitantes podrán saber que existe esa feria, pero no hay un sentimiento de que esté ocurriendo en el lugar mismo de la población. Cosa que sí pasa en las localidades pequeñas o en mi propio Zapotlán.

En mi ciudad hay algo muy particular. La feria se desarrolla por lo menos en tres lugares a la vez (en las mismas fechas, claro está). Así tenemos los juegos mecánicos y el chupe en un lugar bien establecido en las afueras de la ciudad, rumbo al anillo periférico, más allá de la colonia constituyentes. Luego está la zona de jaripeos, toros y bailables, en otro lugar de la ciudad. Y como esta ciudad es muy religiosa, el apartado respectivo se lleva a cabo en el centro de la ciudad, donde se encuentra la catedral. No olvidemos que el mero día 23, las imágenes del señor San José y de la Virgen María, se trasladan a la casa del mayordomo en turno pasando por muchas de las calles de la ciudad, con lo cual el sabor de la feria se vive en la ciudad entera.

Así que ya no regreso, pero la celebración y el orgullo estarán por siempre conmigo.

Enfermedad, condición

¿Será esta una especie de enfermedad o, como se dice ahora para suavizar las cosas, una condición? Quiero escribir de manera más libre todavía, generar aquí una especie de catarsis para mí mismo y no para que ustedes tengan algún aprendizaje como muchas de las veces planeo. Y como tal objetivo no se asienta bien en ninguno de mis otros blogs, he vuelto acá, donde, tengo que confesarlo, no me gusta mucho el formato que presenta este blog.

Pero la verdad es que no encuentro otro lugar para hablar o escribir sobre ningún tema en específico. Esto quiere decir, sin ningún tema sobre creación literaria o poética, incluso sin lograr redactar ningún poema en cualesquiera de sus formas. Ahora simplemente me dieron ganas de escribir y no corregir nada de lo que aquí suba después de terminado mi escrito. He de decir que lo hice porque en mi última captura (comencé la redacción en una libreta nueva) me di cuenta de que tenía muchas deficiencias a las que no estoy acostumbrado.

Es decir, muchas de las veces logro una redacción muy limpia casi casi a la primera (aunque el contenido a veces se me escape de un lado a otro), así que ahora me sentí un poco preocupado como si se tratase ya de una entrada a ese tiempo que algunos señalan como vejez. Pero yo sé que no es así, simplemente es producto del cansancio y de un apresuramiento que yo mismo me marqué como meta para lograr un escrito con el que inaugurase mi nueva libreta que compré hace poco.

De modo que no me voy a preocupar mucho y dejaré que el tiempo pase, que ya llegarán determinaciones más controladas para lograr una escritura mucho más formal y sólida. Ahí está, esto me ha servido para darme cuenta de que puedo logar lo que me proponga en tanto escritor. Hay que reconocerlo.

Cápsula de palabras

Uno   Mi más reciente descubrimiento sobre mi propia escritura me sucedió este día. Hay que mencionar que últimamente he estado escribiendo ...