Hola, Amaranta. En respuesta a tu interesante pregunta, hay varias respuestas que espero aclarar. Primero he de decirte que no he leído el libro, así que mi opinión no versará sobre éste ni sobre la guía que pretendes leer. Creo que en realidad tu preocupación está entre las religiones de los autores y la tuya propia. Una diferencia de creencias, pues. Vayamos por partes.
1. Lo que ellos son. Hace unos años yo sufrí algo similar a lo que te está pasando. Digo sufrí porque así fue. Dos de mis autores más luminosos (en el sentido de que me enseñaban muchas cosas) resultó que no eran católicos. Carlos Fuentes y Carlos Monsiváis. Realmente me agüitó que no lo fueran. Pero ¿eso era un problema realmente? Mi sed de conocimientos se vio muy satisfecha tras las múltiples lecturas que yo hacía de sus escritos. ¿Salí ganando? Claro que sí, después de leerlos conocía más.
2. Sus creencias. La verdad es que jamás vi algo en que ellos mostraran sus creencias y con ello me influenciaran de alguna manera. Tal vez existan formas medio ocultas en su forma de pensar (que creo son inevitables), pero ciertamente estamos rodeadas de esas formas en tu vida cotidiana. A diario te topas con personas que no son de tu religión, que piensan diferente a ti, y hasta que son francamente malas. Todos vivimos esos roses, hasta los más altos jerarcas católicos. ¿No fue eso lo que pasó en la conquista de Tenochtitlan? La religión católica tuvo que hasta adaptarse a la nueva forma de pensar con la que convivían para poder seguir viva y evangelizar estas tierras. La forma de pensar de los otros no hará que la tuya cambie, y hasta puedes salir fortalecida puesto que ahora sabes quién eres.
3. Ahora hablemos de ti, como ya comencé a decirlo al final del anterior párrafo. Esas lecturas, si es que te quisieran hacer cambiar de opinión en algún momento (cosa que no creo, pero veámoslo así), en realidad pondrán a prueba lo que tú eres y lo que tú sabes. De modo que si tienes bien afianzadas tus creencias... Nada moverá tus convicciones, pero, ciertamente, saldrás con mayor aprendizaje tanto de los temas que quieres leer y como de tu propia personalidad.
4. No temas a conocer cosas nuevas de fuentes que no son tu religión. De hecho, la propia iglesia católica tiene esos acercamientos hacia la "otredad", como le dicen algunos escritores y siempre ha salido fortalecida. ¿Sabías que la música con la que entran los novios a las iglesias cuando se van a casar, fue compuesta por un protestante? ¿Le hizo mella a la iglesia católica esta adopción? Para nada, y ya ves que la Institución sigue adelante.
5. También es cierto, si deseas seguir por el terreno de lo religioso y no tanto de la literatura, que quien no está preparado en su religión es más fácil que caiga en otras porque te ofrecen espejitos que te deslumbran. Si sigues con ese miedo, estás obligada a conocer más sobre lo católico y deberás seguir estudiándolo. Si no fuera así, si deseas seguir por terrenos de lo literario, pues no veo problema en que compres ese libro, por todas las razones que te mencioné antes.
Nota Te dije por audio en el Whatsapp que estoy haciendo una comparativa entre Biblias. Me puse a recordar una Biblia que me regaló un maestro que quiso ser sacerdote y que reniega de los sacerdotes porque uno de ellos le hizo la vida imposible, llegó a decirle que era un imbécil que no merecía ser sacerdote. Bueno, no hablemos de su situación personal que lo llevó a alejarse de la iglesia, pero siguió siendo católico. La cosa importante que nos atañe es que dicha biblia (Biblia del peregrino), es muy didáctica y no tiene comparación en ese sentido con ninguna otra. Quiero leer completos los primeros cinco libros (el *Pentateuco*) para conocer mejor esos orígenes. Las otras biblias presentan directamente los textos bíblicos sin ningún texto previo. Ahí, en esa biblia del peregrino, hay una introducción muy interesante en la que se nos habla del origen del nombre, de su supuesto autor (o redactor, pues: Moisés) y cómo es que está dividido dicha parte.
Habla de las divisiones formales (los versículos y capítulos), pero dice que hay otras divisiones más profundas que nos hablan de la naturaleza de cada intención. Total, que lo que quiero decirte es que en esa introducción (además de otros análisis que trae el libro en sí) se pone en práctica una didáctica de la biblia muy interesante y aclaradora y, al final de cuentas, logra que te acerques a la Biblia de una forma más "consciente" de tu parte como lectora. Bueno, y ahora viene la crítica.
Primeramente, los cristianos o protestantes señalan que debes tú acercarte a la biblia, a su lectura, pidiendo a Dios que abra tu entendimiento y que te sumerjas en sus letras (algo así como aprender a nadar aventándote al agua, sin ninguna enseñanza de nadie). Cosa diferente que hacen los católicos en esta Biblia que te digo, te van enseñando sus partes y las finalidades y objetivos de cada libro que la componen. Ahora bien, aquí sí hay una intención educativa (evangélica) por parte de sus editores. Cosa que tú temes al acercarte a la lectura de la guía de Narnia, que quieran aleccionarte en su religión y tambalear tus creencias. ¿Qué no es esto lo que quieren los editores de la Biblia del peregrino? No me refiero a que tambaleen las creencias de los cristianos, si no a que tienen una intención abiertamente sobre la lectura de la biblia. Todo editor, todo escritor quiere ser leído, que se logre una alineación hacia sus creencias es algo que más bien depende del lector. Un lector maduro, una persona firme en sus creencias no temerá en acercarse a otros libros ya que está seguro de sus propios ideales.
Bueno, espero que aquí te haya puesto a pensar. Mi objetivo bien intencionado y claro para mí es que debemos siempre ser críticos con lo que nos toca de alguna u otra manera. Recibamos lo que los otros nos dan (sea poco, sea mucho; sea intencionado o no) de manera que pase por nuestro sentido crítico y, de esta manera, no seamos meros consumidores de ideas o cosas como quien deja pasar por su garganta una comida que ni disfruta.