lunes, 21 de octubre de 2024

Familia culta

La modestia se vuelve en nuestra contra cuando se refiere al reconocimiento de los actos que conformaron nuestra vida. Mejor dicho: el desconocimiento de los motivos que nos llevaron a tal o cual hecho particular. Cuando alguien muere no hay una recapitulación de su vida en el sepelio para que, quienes no lo conocieron del todo, sepan de la vida que tuvo el finado. Bueno, esto es natural y no será cambiado simplemente porque yo lo escriba y lo revele aquí.

Siendo sincero, y quitándome esa pinche modestia que tanto daño me ha hecho, he de señalar algunas cosas que me gustaría fueran conocidas por aquellos con quienes hemos intercambiado palabras en cualquier lugar donde nos hayamos encontrado.

Recientemente pasé un tik a mis hijos donde se señala cómo los gustos musicales son inoculados en las personas. Nos dimos cuenta de que la generalización: "los nuevos melómanos comienzan sus gustos musicales con música de una generación que no les pertenece", casi siempre, y esto es natural, gustos de padres hacia hijos (o de la generación anterior hacia la nueva, pues). Mi padre nació un año antes que John Lennon, cosa que nos haría suponer que sus gustos musicales corresponderían con el go-go y la psicodelia, pero no. Él se decantó por la música de los tríos y las rancheras, la música que oían sus hermanos mayores. Luego está mi propio caso que me decanté por el rock (clásico, pesado, progresivo), siendo que eso correspondería, como ya lo he dicho, más bien a mis padres. Y luego están mis propios hijos, quienes abrevaron de esa música que era lo que yo escuchaba desde su gestación.

Está mecánica tiene algunas fallas, como podrán advertir, pero lo que aquí importa es que no escuchamos la música que "nos correspondería" a nuestra generación. Tal vez después haya una corrección natural para que cada quién ya escuchase su música respectiva.

Ahora lo que dio origen a todo este escrito. Todo esto no habría sido posible si no fuésemos personas sensibles y, más precisamente, familias que se saben cosmopolitas, pertenecientes y partícipes de su tiempo y de la cultura en la que vivimos. Quiero decir que hay otras personas que no tuvieron esta identificación generacional tanto musical como definitoria de la generación en sí (la generación silenciosa, la X, la Y y la Z), mientras que nosotros sí que la tenemos. Eso nos hace diferentes a los demás.

¿Falta de modestia? Sí sí, ya dije que sí y no me importa.

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